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HAMLET CHARLA CON EUGENIO BARBA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Llega con Odin Teatret a La Abadía) (Una entrevista de Titania)
HAMLET- Qué joven tan dubitativo… Mi señor Barba, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral, y que os hayáis asentado en una pequeña ciudad danesa… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
EUGENIO BARBA- Príncipe encantador, en la galaxia teatral de nuestra cultura, tres figuras han sido capaces de viajar en el tiempo: el aristocrático Don Juan, el sabio Doctor Fausto y vos, perplejo príncipe. Además de Arlequín, que es solamente una máscara. Cada generación del siglo de oro del teatro –hablo del siglo veinte– os ha visitado compungidos y admirados. Historiadores, artistas o científicos os dedican una larga parte de su vida y de sus sueños. Os diseccionan, interpretan, actualizan, os sacan de vuestro paisaje original, o se alejan ellos mismos de sus propios paisajes tratando de penetrar en vuestro pasado. Nosotros, gente del oficio, os hemos puesto en pie sobre nuestros escenarios, os hemos restituido el don de la palabra viviente y de la acción, y vosotros habéis expresado lo que más dolía, indignaba o provocaba a cada uno de nosotros en nuestra contemporaneidad. Vosotros sois cadáveres inmortales que nos alimentarán a nosotros -gusanos de dramaturgia literaria- durante aún muchas generaciones.
H- Mi señor, vuestras palabras, llegan al fondo de mi corazón, me conmueven y me suenan a pura poesía...
Risas a dúo
H- Conocemos vuestro montaje UR-HAMLET, de 2006. Perdonad que pregunte, no penséis que es impertinencia, sino que me corroen los celos... ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar al joven príncipe creado por Shakespeare, a las Tablas?
EB– (Risas)... Nunca he pensado poner en escena el texto de Shakespeare. La esencia de vuestra fuerza, príncipe, está en vuestras palabras. Dormís, como una princesa, en símbolos escritos sobre el papel. Los actores os despiertan a la vida y os ofrecen su sistema nervioso, su temperamento, su indignación o cinismo. Sin embargo esta resurrección presupone que actores y espectadores hablen y entiendan el mismo idioma. Los actores del Odin no tienen un idioma común, provienen de una docena de países y sus espectadores están diseminados en áreas geográficas distantes. No nos podemos aprovechar de las palabras en las cuales está latente vuestra vida teatral. Por esto elegimos vuestra vida originaria, el Ur-Hamlet, compilada en latín por el monje danés Saxo Grammaticus en el 1200, y hemos traducido este idioma muerto en el idioma en vida del teatro que es ritmo, sonoridad, signos y acciones que despiertan el pensamiento y las emociones.
H- Siempre os agradeceré ese homenaje... pero permitidme que deje abierta la puerta del mi alma teatral a la esperanza, a los sueños...
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
EB- (Risas)...
Pobre
Shakespeare, era un hijo de un padre que debía ocultar su fe católica en
un país de puritanos que detestaban el teatro, y lo cerraron apenas
llegaron al poder. Shakespeare no sabía que era el gran Bardo, realmente
el caso salvó sus piezas. Vivió satisfecho de sus ganancias que
provenían sobre todo de las entradas de venta de comida en su teatro. Esto
lo rinde, muy distante de nuestra época, donde muchos escritores y
gente de teatro
H- Me alegra y emociona el cariño con que rememoráis los crudos días de invierno, vividos por mi querido padre... y os alabo la responsabilidad y el oficio… of course
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
EB- Es bueno volver la vista hacia atrás porqué el pasado es un capital que pertenece a cada uno, y puede ser despilfarrado según nuestra creatividad y rebeldía, nuestras obsesiones e irreverencias. Los clásicos no pueden enseñarnos la coherencia en cada paso de nuestra vida. En el pasado las condiciones de los actores y actrices fueron un valle de lágrimas, ahora es un valle de cemento, sin duda mejor que en los tiempos de Shakespeare y Molière...
H- Celebro que recordéis a los jóvenes, y a quienes creen que todo tiempo pasado fue mejor, que algunos de nuestros clásicos, se dejaron, literalmente, la piel sobre las Tablas...
Risas a dúo
H- En La vida crónica nos narráis una historia que se desarrolla contemporáneamente en diferentes países de Europa en el 2031. Después de la tercera guerra civil. Individuos y grupos de diferentes sustratos se reencuentran presionados por la desocupación, la emigración y las guerras. ¿Qué nos contáis a través de esta crónica, de qué nos habláis?
EB- Príncipe, bajo vuestra descripción de nuestro espectáculo se encuentra la alegría, la exorbitante vitalidad, el frenesí y la insulsez de nuestra época, que los actores y el director del espectáculo han absorbido y reflejan a pesar suyo. Nuestras exageraciones y quimeras se vuelven imágenes que son una caricia o un puñetazo en el estómago del espectador que reconoce sus propias ilusiones y añoranzas. Príncipe, diría que la vida es un sueño operístico, hay poco que comprender, solo dejarse llevar por esa Traviata-Rigoletto escuchando las resonancias en el pecho.
H- Vuestras palabras enmudecen las mías, y sólo puedo levantar mi copa y cantar, Bibiamo!!!, por la belleza y la salud de ese sueño teatral...
Risas a dúo
H- Escuchándoos, mi señor, me parece que este retrato plural nos recuerda a historias cercanas, recientes... ¿Qué nos descubren esos personajes, nos vamos a sentir reflejados en ellos?
EB- El cerebro humano está construido para que pueda interpretar, dar sentido y poner en relación lo que ve. Muchos espectadores hallan en nuestro espectáculo La vida crónica situaciones y convergencias con la contemporaneidad. Durante los ensayos el director se concentró solo en descubrir su facultad de hechicero capaz de leer el futuro y describir lo que será nuestro glorioso continente al final de una tercera guerra civil.
H- Os confieso, mi señor, que me estremezco solo con recrear esas imágenes en mi cabeza... Os felicito por el éxito del hechicero...
Risas dúo
H- Vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores… abre las bocas con admiración y sorpresa… Si decís que los actores son el esqueleto de la obra, ¿cómo les habéis vestido en esta ocasión?
EB- Disfrazados con telarañas para atrapar las moscas de sensibilidad del espectador.
H- Y como espectador… os correspondo y aplaudo…
Risas a dúo
H- Sabemos que a La iluminación le habéis asignado un papel importante, en este juego teatral...
EB- (Risas)... Al comienzo fue la luz y al final la obscuridad. En el medio hay luces que esconden y obscuridades que revelan. Así es el ingenioso artificio, o la suprema ficción de nuestro oficio.
H- Escuchándoos intuimos la magia que despliegan escenografía y vestuario…
EB- Un naipe se vuelve una fotografía se vuelve una mariposa se vuelve una…
H- Con tales sugerencias despertáis nuestra insaciable hambre de fantasía... tengo que reconocer que se nos hace la boca agua…
Risas a dúo
H- Sabemos, mi señor, que en Odin Teatret convivís con actores llegados de todos los rincones de este viejo y maltrecho planeta... En estos tiempos convulsos nos preguntamos si es complicado trabajar con un Elenco intercultural... Una experiencia que, desde nuestro punto de ingenuo observador, imaginamos enriquecedora....
EB- Los actores pueden venir de diferentes culturas, que existen incluso en su proprio país, sin embargo pueden utilizar solo dos convenciones. Una convención estilizada –como por ejemplo la de los teatros tradicionales asiáticos, el ballet clásico, la pantomima- y la convención de la verisimilitud, que caracteriza el espectáculo moderno –el cine– y que se ha vuelto la convención que domina en el teatro contemporáneo. Puede haber bailarinas de Japón, Africa, USA y varios países europeos en el conjunto de danza-teatro de Wuppertal, pero es la visión de la directora artística Pina Bausch la que decide. Exactamente como en el teatro de Tadashi Suzuki, en Tokyo, hay actores de muchas nacionalidades que siguen las indicaciones del director. Siempre el oficio teatral fue una legión extranjera, intercultural, con actores con diferentes dialectos y condiciones sociales, y todos tuvieron que expresarse a través de las dos convenciones del oficio. En la sociedad, sin embargo, es diferente. La condición multicultural nunca se vive en forma neutra, sino como una amenaza o un valor. Es una amenaza cuando está impuesta por circunstancias económicas y sociales que escapan al control de los individuos; por el contrario, es considerada un valor, cuando es el resultado de una elección. Un grupo, un festival, un teatro o una asociación multicultural o multiétnica parece positiva por el mero modo en el cual está compuesta, aún antes de saber qué produce y cómo lo produce. Este valor fuertemente positivo atribuido a la multiculturalidad es la otra cara de un aspecto amenazante: dado que la sociedad nos parece dividida y llena de luchas intestinas, los oasis de convivencia pacífica entre grupos e individuos de culturas diferentes nos parecen islas afortunadas y ejemplares. Hoy, el término multicultural no define tanto a una sociedad que tiene grupos diferentes, sino una realidad donde las diferencias son difíciles.
H- Juiciosas palabras, mi señor. Os agradezco esta reflexión que arroja luz a nuestro particular juego de claroscuros…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro entusiasmo por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?
EB- En la cultura europea, los lugares comunes del teatro han estado por siglos dentro de las ciudades. Los teatros eran el lugar, el símbolo y el monumento de la unidad de la cultura nacional, ciudadana o de clase. En el siglo XIX sus fachadas semejaban las de los otros templos de la civilización burguesa, el Museo y la Bolsa. Fuera de estos lugares comunes reconocidos y respetados, surgieron otros espacios teatrales, divergentes o de oposición: teatros de arte, de vanguardia, estudios, “piccoli teatri”, “théâtres de poche”, “ateliers”, “workshops”, talleres, laboratorios, teatros “off” y “off-off”. Su diálogo polémico con los lugares comunes del teatro fue la fertilidad de la cultura teatral del siglo XX. Por fuera de estos dos espacios complementarios surge más tarde un “tercer teatro”. Con mi grupo, El Odin Teatret, estamos de gira por el mundo muchos meses al año. Sólo una pequeñísima parte de este tiempo somos huéspedes de teatros ricos y respetados. La mayor parte del tiempo viajamos en los espacios del “tercer teatro”. Por todas partes encuentro ambientes compuesto por minorías motivadas: personas sedientas que buscan acción y trascendencia a través del teatro. La palabra “trascendencia” parece filosófica o religiosa. Para mí indica algo sin doctrina, que tiene que ver con los valores que guían la obra modesta y precisa del artesano. Pienso en la aparente soledad de los artesanos anarquistas que habían combatido por la libertad de Cataluña encontrados por Hans Magnus Enzensberger en los países del exilio, capaces de conservar la dignidad y el sentido de la propia rebelión a través de oficios anónimos. He pensado a menudo: ¿qué futuro veían los hombres y las mujeres al comienzo del siglo XX, que habían vivido las masacres de la primera guerra mundial y que veían al fascismo, al nazismo y al estalinismo enjaularlos inexorablemente en una nueva guerra mundial? Mi generación teatral ha intentado rechazar lo que pensaba era injusto e inicuo. Estoy seguro que con otras palabras, otros medios y caminos las generaciones futuras continuarán haciéndolo. Si la vida es crónica, ella engloba también una energía que es esperanza, una capacidad de transformación y sobre todo un rechazo crónico de la cronicidad.
H. De nuevo levanto mi copa mi señor, para festejar con vos, el Tercer Teatro…
Risas a dúo
H- Mi Sr. Barba, tengo que declarar que ha sido un honor, un placer, y toda una experiencia humana y teatral esta charla… y espero que nos reencontremos pronto sobre las Tablas…
EB- Hasta siempre my prince charming...
Ambos salen de escena cogidos del brazo, mientras suena Il Brindisi de la Traviata
Odin Teatret llega a La Abadía el 16 de mayo: www.teatroabadia.com LA VIDA CRÓNICA de Odin Teatret Dirección Eugenio Barba
Una coproducción de Nordisk Teaterlaboratorium, Teatro de La Abadía y el Instituto Grotowski
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HAMLET CHARLA CON SANTIAGO SÁNCHEZ SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Dirige y presenta Tío Vania en el Círculo de Bellas Artes)
HAMLET: Qué joven tan dubitativo… Mi señor Santiago Sánchez, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
SANTIAGO SÁNCHEZ- ¿Quién no ha sentido a veces la tentación de decir: “¡Ah! si esta carne tan, tan sólida pudiera deshacerse…”? Sentir el disgusto por el mundo que te rodea y plantearte la necesidad de “hacer o no hacer” algo ante ello… esa me parece la verdadera cuestión: reaccionar ante las circunstancias de la vida o simplemente aceptarlas con resignación y convertirse en un juguete de los acontecimientos. Así que os tengo una franca simpatía, señor…
H- Os agradezco esa simpatía, que os aseguro que es recíproca… y os declaro mi admiración, mi señor, porque sois de los que se plantean y enfrentan a las dudas…
Risas a dúo
H- Conocemos vuestros montajes sobre algunos de Nuestros Clásicos, ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
SS- (Risas)…Claro que lo he pensado pero… con sinceridad: todavía no me siento preparado. Así que, cuando me haga mayor… espero hacerlo. Y será con total admiración y respeto hacia una de las mayores obras de nuestro patrimonio teatral.
H- También me asombran vuestra modestia y que no alardeéis de ínfulas…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo…. Aun así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
SS- Yo admiro a William Shakespeare… pero no al gran literato, sino al joven que indignado por una injusticias escribe unos libelos contra un terrateniente que consiguen el desprestigio de este señor en sus tierras… obligado a huir acaba en uno de los teatros de Londres, posiblemente como traspunte y como actor… no es extraño que, en una Europa de real cambio cultural, conociera a las grandes compañías de cómicos…y por sus manos pasaran los textos más frecuentes de la época… para mi detrás de WS está la memoria de generaciones de cómicos y el talento de una mano que los convirtió en gran poesía.
H- Vuestras palabras me suenan a música, de la que invita a bailar, a moverse… a la par que me emocionan…
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, qué en estos momentos es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
SS- ¡Qué curioso! En estos momentos nadie parece defender la cultura, y no me parece casual. Con una mayor cultura, y por tanto un mayor espíritu crítico, no sería tan fácil asustar y condicionar la vida de la sociedad. Por tanto, este ataque e intento de “privatizar” y “domesticar” la cultura me parece parte de la crisis y de la pérdida de derechos que estamos viviendo… En todo caso como le recomendó García Márquez al propio Bill Clinton regalándole el Quijote, allí se puede encontrar mucha sabiduría sobre economía, derecho, libertades…
H- Juiciosas palabras, mi señor…
Risas a dúo
H- Ahora nos regaláis un montaje sobre uno de los grandes rusos, Chejov, y su tío Vania… Una obra escrita hace más de un siglo… ¿qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI….?
SS- Hemos hablado antes del descontento hacia lo que nos rodea, de esta crisis que puede acabar condicionando nuestro futuro, de la necesidad de elegir entre la resignación o la reacción… todo eso ya lo intuye Antón Chéjov ante una Rusia abocada a un cambio de ciclo y parece advertirnos de que una forma de vida acomodada en una “pequeña burguesía” se quejará, y se quejará… sin hacer nada, hasta que la vida le pase por encima como una apisonadora. Por tanto, me parece una obra más oportuna que nunca…
H- Una vez más tenemos que asentir, mi señor,.. Nos parece que este retrato de ocho personas que se plantean cuestiones sobre el sentido de su vida, lo que han hecho, si aún pueden reaccionar, y conseguir su sueño de una vida mejor… reflejan, como un espejo, los sentimientos de los hombres y mujeres de vuestro tiempo… Cumpliendo el primer mandamiento del teatro: conseguir que el espectador se reconozca en esos personajes…
SS- (Risas)… Como le decía, señor Hamlet, las grandes obras, como la suya, nos hablan de los anhelos, deseos, sentimientos del ser humano y para ello no hay tiempo. Esa me parece una de las grandes magias del teatro, se adelantó a los descubrimientos de la física cuántica en siglos… no hay espacio y tiempo en el teatro y nuestras “neuronas espejo” hace que nos reconozcamos ante las criaturas que tenemos enfrente y así comprendamos un poquito mejor nuestra vida, nuestro mundo actual y lo que nos está ocurriendo.
H- Permitidme una acotación teatral, por supuesto… Ese reflejo tiene ciertos tintes cómicos… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?, ¿que los dardos envenenados de la ironía, la parodia, el sarcasmo, el escarnio, resultan más suaves, bañados, como un bombón, en el sentido del humor?
SS- Sin duda. En estos años he tenido la suerte de trabajar con gente como Darío Fo o Albert Boadella que me enseñaron que cualquier situación tratada con humor potenciará su crítica, su tragedia o su capacidad de conmovernos. Su propio autor William Shakespeare, lo sabía muy bien y para denunciar a su tío Claudio, utiliza a los cómicos… Chéjov juega con sus personajes y los baña… pero en vodka, como buenos rusos, y así en el escenario, todo coge ese lado grotesco que, como espectadores, nos hace disfrutar.
H- Asentimos… Y nos unimos al coro de espectadores que disfruta y aplaude…
Risas a dúo
H- Pero nos parece de justicia recalcar que en el resultado final tienen mucho protagonismo los actores… Tenemos que felicitaros por el elenco que habéis reunido… Contadnos cómo ha sido el trabajo con este equipo…
SS- Estoy orgulloso y feliz con el reparto: recuperar para la escena española a una de las grandes actrices de los últimos años: Rosana Pastor, ganadora de un Goya y dos nominaciones, estar de nuevo con Sandro Cordero o Xus Romero, históricos de la compañía, o trabajar con Carles Castillo y Carles Montoliu –con quienes hemos recorrido medio mundo con “Imprebís”-, además de la suerte de contar con dos maestros en el sentido estricto del término: Paca Ojea y Vicente Cuesta y, por último, dos incorporaciones magníficas: una actriz de un talento descomunal, Carmen Arévalo y el jovencísimo músico de la última etapa de Imprebís, Víctor Lucas, que crea en directo cada noche la banda sonora del espectáculo.
H- Escuchándoos, se nos hace la boca agua, y aumenta nuestra impaciencia… más aún porque conocemos, por propia experiencia, que vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores… causan admiración y sorpresa,… Contadnos, mis señor, qué propuesta nos hacéis con este Tío Vania…
SS -Tengo la suerte de trabajar desde hace más de quince años con el mismo equipo creativo: Dino Ibáñez, firma una escenografía que, como en “Quijote”, “Galileo”, “Calígula”… nos sitúa de un modo simple y conceptual en el espacio de la obra, pero va más allá… consigue crear un espacio opresivo que, por el contrario, no tiene paredes… con lo que el espectador puede ver la obra desde tres ángulos diferentes. El vestuario de Elena S. Canales, contribuye a esa sensación de producción rigurosa que siempre intenta L’Om Imprebís y por último las luces de Rafael Mojas, una vez más, tratan de crear espacios de belleza sin amaneramientos. Son tres factores que funcionan con un único sentido estético.
H- Una receta que no falla… Además, nos señalabais la importancia de Víctor Lucas, que acompaña la escena y a sus intérpretes, en directo… Para vos, mi señor, la música es un ingrediente fundamental en el teatro, como nos habéis demostrado en vuestras incursiones en el teatro-musical, o la ópera… ¿Qué papel juega la música en esta obra?
SS- Desde sus orígenes la música ha sido parte esencial del teatro. Por mi parte, desde hace años, trato de que siempre sea un elemento vivo de la función. Así lo hemos hecho en nuestros últimos montajes con Yayo Cáceres o el violonchelo de Marina Barba. Como le decía, ahora, es Víctor Lucas y su enorme talento quién tenemos la suerte de contar para este “Tío Vania”. Su trabajo al piano, a la guitarra,… sus composiciones, adaptaciones de clásicos… y su conocimiento de las últimas tecnologías están puestas al servicio de hacer realidad aquel viejo sueño del Teatro del Arte de Moscú y del propio Chejov de crear clímax y ambientes únicos en el teatro que, además, en este caso él recreará cada noche en vivo en la representación.
H- Un argumento sonoro e irrefutable para ir a conocer a vuestro Tío Vania…
Risas a dúo
H- Vuestra debilidad por los clásicos ha quedado probada…. Aunque tenemos que recordar, en este punto, que habéis dirigido espectáculos rabiosamente modernos… Puesto que el éxito y el público, os sonríen… Ahora que no nos oye nadie, contadnos vuestro secreto… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?
SS- (Risas)… Comprometido con la realidad, con el mundo que vivimos y… con nosotros mismos. He tratado siempre que mi trabajo sea honesto con mis deseos, con mis dudas, el resto es un trabajo técnico para contarlo a través de la comedia o de la tragedia, con este u otro estilo, utilizando las voces de los clásicos o de los coetáneos…
H- Una fórmula apropiada y redonda, y es más, parece sencilla…
Risas a dúo
H- Nos hemos acostumbrado a escuchar llantos, quejas, reivindicaciones, que suben de tono en estos tiempos de crisis, pidiendo ayuda para el teatro… ¿Vos queréis sumaros a ese coro de plañideras y contestatarios indignados?
SS- Sí, como Lorca escribió en los años 30: “un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo”… me parece que estamos en una sociedad “bien jodida”.
H- Hablando en plata, que diría otro clásico…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro entusiasmo por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?
SS- Para mí el teatro no es más que una expresión artística entre las demás: la música, la pintura, el cine,… que nos ayudan a que nuestras vidas sean algo mejor y a tratar de entender con más claridad las circunstancias de nuestras vidas, y de la sociedad que nos rodea… algo que debemos proteger por que una vida sin arte, sin otras aspiraciones que no sean las puramente materiales sería tan triste que igual no valía la pena vivirla… Si no podemos comer, morimos… pero si no podemos soñar, morimos también. Y esto no es una metáfora, es pura ciencia.
H- Una vez más tengo que daros la razón, no como a un loco, sino como a un sabio… Bien sabéis, mi señor, que sostenemos esa filosofía sobre el soñar…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido a los ya entregados... para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a las comedias…. a las tragedias… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro cariño por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir vuestro Tío Vania…
SS- Van a vivir una de esas historias inolvidables del teatro, un carrusel de emociones y unos personajes que, por suerte o por desgracia, se parecen demasiado a nosotros mismos… y todo ello, hecho por una compañía a la que le gusta un teatro ágil, vivo, directo para el espectador. En suma, como siempre que alguien va al teatro: a disfrutar…
H- Mi Sr. Santiago, tengo que declarar que he disfrutado con esta charla teatral… y espero que nos reencontremos pronto sobre las Tablas…
SS- Mi Señor Hamlet, así lo espero yo también… espero asistir pronto de nuevo a su tragedia danesa y tener el placer de verlo reencarnarse en la piel de gente como Derek Jacobi, Kenneth Branagh, Eduard Fernández, Adrian Lester, José Luis Gómez o José Pedro Carrión que en estos últimos años nos han trasmitido sus pasiones, sus ideas, sus palabras… ah, y tenga la bondad de saludar de mi parte a la bella Ofelia…
H- Así lo haré y guardaré, en mi corazón, vuestras palabras, que me darán calor en el duro y largo invierno…
Ríen a dúo, y salen de escena, mientras se levanta el Telón
TÍO VANIA llega al Círculo de Bellas Artes, el 3 de mayo. Autor: Antón Chejov Versión y dirección: Santiago Sánchez Reparto: Helena Andreievna Rosana Pastor, Doctor Astrov Carles Montoliu, Tío Vania Sandro Cordero, Sonia Xus Romero, Profesor Serebriakov Vicente Cuesta, Marina Paca Ojea, Teleguin, alias “Gruyere” Carles Castill y María Vassilevna Carmen Arévalo
Espacio sonoro Víctor Lucas Ayudante de dirección Carlos Lorenzo Diseño de escenografía Dino Ibáñez Diseño de vestuario Elena S. Canales Diseño de iluminación Rafael Mojas
Una producción de L’Om-Imprebís. www.imprebis.com
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HAMLET CHARLA CON ALBERT BOADELLA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Dirige Amadeu en los Teatros del Canal) (Una entrevista de Titania)
HAMLET: Qué joven tan dubitativo… Mi señor Boadella, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
ALBERT BOADELLA- Este príncipe libre y generoso posee rasgos heroicos poco acordes con la conducta de los ciudadanos de nuestros días, empeñados ellos en una vida obediente y segura. En este sentido, los niveles de identificación con sus dudas y bregas se alejan a medida que pasan los años y la admiración que experimentamos sobre la obra se asemeja más a la emoción que podemos sentir ante un Tiziano o un Velázquez.
H- Me conmueve que ensalcéis mi carácter, a la vez que me honra que me comparéis a uno de esos hermosos retratos... Puesto que sois implacable con vuestros coetáneos… Lo mío, me lo tomaré como un cumplido…
Risas a dúo
H- Aunque no sea catalán, este príncipe, es de un pequeño país dónde huele a podrido… ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
AB- Para retratar al diminuto rincón mediterráneo al que hace referencia, hay obras de menor calado que simbolizarían con mayor precisión su proceso de degradación. Por ejemplo: Arturo Ui. No obstante, si me planteara poner sobre la escena Hamlet sería en forma realista en un pub británico, con cantidades de cerveza desparramada por el local y todos ellos, en tal estado etílico, que solo así son capaces de rememorar los comportamientos épicos e intrépidos del mundo Shakespeariano. De otra forma siempre será una rememoración más o menos afortunada de lo que sucedió en el pasado.
H- Tengo que admitirlo... Nos suena bien la propuesta de saborear una buena pinta de John Smith… But...I´m afraid… que se nos trabaría la lengua… al tropezar con tantas dudas…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
AB- Cuando uno pertenece al gremio de los cómicos debe admitir de antemano un sano, pero insensato, deseo de emular al gran Willy. No he sido ajeno a estas ansias inalcanzables, solo he tratado de rebasarle en un detalle; acortar el largo preámbulo del primer acto, para saber quien es quien en la obra. Sin embargo, no deja de ser una vana quimera, pues colocado en su tiempo nadie hubiera captado un ápice de mis concisos preámbulos.
H- Como hijo os agradezco la admiración y el respeto que mostráis por Willy... Y os recuerdo que mi devoción filial me obliga a ser fiel, y defender el legado de mi padre…
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H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
AB- Hoy resulta arduo dificultoso que nuestros contemporáneos dejen de pensar, que por el hecho de vivir en esta época, es la mejor de la historia. Bajo tal prisma se hace muy complicado volver la vista hacia atrás con la intención de aprender algo del pasado. Generalmente, se aplica una mirada paternalista y engreída en la forma de interpretar nuestros antepasados, que no permite la permeabilidad profunda de lo que llamamos clásicos.
H- Compruebo que os mantenéis implacable en vuestro papel de agitador… y conserváis los dardos afilados…
Risas a dúo
H- Ahora nos presentáis un montaje sobre otro de vuestros personajes catalanes… Antes nos habéis retratado un bandolero, un político, un escritor y un genio… ahora un músico… ¿por qué Amadeu Vives? ¿Qué os atrajo del personaje?
AB- Cuando uno nace en Cataluña lleva de antemano una mochila de nostalgias, sentimentalismos, paranoias y otros ingredientes varios. Eso crea a los lugareños la clásica esquizofrenia Cataluña-España. Vives estaba afectado por ello, pero recicló tales residuos tribales en algo provechoso y bello, para el conjunto de los españoles.
H- Esa es la gran virtud, o habilidad de los genios, según hemos aprendido a lo largo de estos siglos...
Risas a dúo
H- Usáis a un periodista, algo muy habitual en estos días, para descubrir y perfilar los detalles del dibujo de A. Vives, según vuestras palabras, uno de los compositores españoles más relevantes del pasado siglo… ¿Qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI..?
AB- Emoción, sarcasmo, ternura, crueldad, escepticismo positivo, belleza, malicia y minuciosidad en la ejecución. Busco obstinadamente que una obra sea poliédrica de otra forma puede resultar un manifiesto talibán. Vives fue un genio contradictorio. Católico y putero, catalanista y difusor de la música más española, pesetero y despilfarrador a la vez.
H- Un buen coctel de ingredientes que, estamos seguros, hornearán un pastel incendiario… Se nos hace la boca agua imaginando esa explosión de sabores…
Risas a dúo
H- Escuchándoos mi señor, me parece que este retrato del Maestro, mezcla zarzuela, rock duro y provocación política… Permitidme la confianza, pero no esperábamos menos viniendo de vos…
AB- El teatro no es un arte perenne como la literatura o la pintura. Lo que no es comprendido al instante se pierde inexorablemente a pesar de la posible existencia de una partitura literaria o audiovisual. Nada tiene que ver un Hamlet de hoy con lo que podía suceder en las representaciones de 1600. En este mismo sentido, trato de hacer un teatro para que la gente de mi época se aleje de su rutina cotidiana y se encuentre implicada en otras situaciones y vidas ajenas.
H- Sin señalar a nadie con el dedo, por supuesto…
Risas a dúo
H- Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?, ¿que los dardos envenenados de la ironía, la parodia, el sarcasmo, el escarnio, resultan más suaves, bañados, como un bombón, en el sentido del humor?
AB- El humor es un escalafón más en la existencia del hombre civilizado. Se halla incluso por encima de la tragedia, porque siendo la vida real indiscutiblemente trágica ante su inexorable final, escénicamente se trata siempre de la narración más primaria de los hechos. El humor se sobrepone a lo trágico tomando una distancia inteligente y crítica sobre los acontecimientos, lo que le convierte en un eficaz antídoto ante cualquier versión fundamentalista de la vida.
H- Como espectador os premio esos toques de humor, nos hacen tanta falta como el agua, en estos días de sequias...
Risas a dúo
H- Vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores… abre las bocas con admiración y sorpresa… En esta ocasión os zambullís en el musical, a través de la obra del propio Vives, ¿qué trucos de malabares habéis usado para sumergimos en la historia de este Amadeu Vives?
AB- Para que un personaje nos muestre sus más recónditos sentimientos es necesario colocarle el antagonista. Un joven periodista aficionado al rock y a la marihuana, cumple esta función. A Vives le toca defender con los mejores argumentos su vida y su música, de tal manera, que llega incluso a seducir al profano heavy. Para ello emplea la emoción de sus partituras que, en este caso, están sustraídas de sus distintos libretos y colocadas en función del argumento de Amadeu. Está hecho de manera que parezca que Vives las compuso especialmente para esta obra.
H- Como espectador festejo esos juegos de manos, la magia que nos guía para encontrar entre el humo… dónde está el fuego…
Risas a dúo
H- Las normas escritas dicen que Escenografía y Vestuario son ingredientes con importante protagonismo en un musical… Sin embargo, mi señor, vos habéis preferido un estilo minimalista…
AB- El actuante es el protagonista absoluto del arte teatral. Todo debe hacerse en función de su trabajo. Para ello siempre es mejor un espacio limpio de trastos, con la finalidad que sea el propio artista quien sugiera los lugares, las épocas y el clima. Me gustan los escenarios limpios donde todo aparece y desaparece sin llamar la atención. En definitiva, sobre la escena posee siempre mayor poder de seducción lo sugerido que lo real. Este es el espacio de Amadeu. La orquesta y un piano para Vives, lo demás lo hacen los actores, los cantantes y el coro.
H- Os alabo ese gusto por lo sencillo…
Risas a dúo
H- Perdonadme el atrevimiento, pero nos corroe la curiosidad... No sé si podéis contarnos algo sobre vuestras relaciones con el Elenco… porque sabemos por experiencia que trabajar con actores, músicos y divos, suele ser complicado… ¿habéis necesitado látigo, o ha sido suficiente vuestro magnetismo personal?
AB- Con los años que llevo en este oficio he constatado que la doma se hace con ingenio y con sentido del ritmo. No hay posibilidad de entendimiento en el plano de los sentidos si la armonía rítmica entre dos personas falla. El trabajo de director es exactamente eso. Si tuviera que gritar o imponerme visiblemente hubiera preferido ser militar y trabajar en el teatro de operaciones bélico.
H- Siempre aplaudimos a los que eligen el bando de la inteligencia... Veo, mi señor, que a vos tampoco os inspira la marcha militar…
Risas a dúo
H- Para vos, la Música es un ingrediente fundamental en el teatro, en esta ocasión mezcláis dos estilos, la zarzuela, que para muchos, huele a aceite rancio, con perdón, con algo cuyo aroma recuerda al chocolate… ¿cómo es esta mezcla de ingredientes que parecen repelerse, o como buen cocinero jefe, habéis logrado amalgamar una receta, fusionar una buena vinagreta?
AB- Creo que no existe un arte moderno y un arte antiguo. Esto son preconcebidos, y en el mejor de los casos, slogans publicitarios. Hay un arte que llega y otro que se mantiene alejado, lo cual es una cosa muy distinta. La música de zarzuela posee aun hoy fragmentos que contienen mucha mayor emoción y calidad que la mayoría de musicales anglosajones. Colocada ante el rock es la inteligencia y la complejidad sonora frente a la nostalgia del tam tam tribal. Entre las dos opciones musicales están los altibajos de los caracteres humanos. El plato agridulce de la vida.
H- Contundente receta, nos dan ganas de invitaros a un auténtico cocido madrileño…
Risas a dúo
H- Vuestra habilidad para llenar los Teatros del Canal ha quedado probada… Puesto que parecéis conocer el secreto… ahora que no nos oye nadie… contadnos… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para atraer y llegar a su público?
AB- Primero una programación al margen de mis gustos personales, después, la variedad de los productos, la cual promueve la contaminación de los distintos públicos en sus opciones personales, porque finalmente, acaba siendo tan importante el lugar, como el producto que se ofrece.
H- Sólo diré braaavo…
Risas a dúo
H- Disculpad la osadía, mi señor, pero de nuevo nos vence la curiosidad… Vivimos tiempos de crisis… ¿cómo conseguís hacer una programación llena de joyitas, a pesar de los recortes financieros?
AB- Ese mérito ya no me pertenece sino que es exclusivo del gerente-intendente de los teatros, que es un ciudadano entrenado en mil cruentas batallas desde las épocas de mayor precariedad. Mamó el teatro y sus dificultades desde su infancia.
H- Entonces mis saludos y respetos para tan ilustre personaje, que permanece entre bambalinas…
Risas a dúo
H- Hemos oído muchas quejas, llantos, protestas, pataleos, por los recortes que está sufriendo el teatro, y que hace difícil el nacimiento, o la supervivencia, de muchos grupos o montajes… ¿cuál es vuestra postura ante esta vieja polémica?
AB- Esta hecatombe acabará colocando a cada cual en su lugar. Hay demasiado comediante acostumbrado a ejercer de élite. No deberíamos tener más prebendas que los fontaneros. Nuestro oficio tiene que ser funcional para una sociedad, si es un artículo de lujo, entonces sobra mucha gente porque no hay clientes suficientes. En resumen, el espectador debe acostumbrarse a pagar el precio real, como lo hace en el futbol o los toros. Después, quedará aquello que sea capaz de interesar y seducir. La historia nos muestra que no se puede forzar la demanda en un arte fútil como el teatro.
H- Vuestra franqueza nos deja sin palabras... y me temo que más de uno se va a sentir herido por semejante aguijón…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro entusiasmo por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?
AB- El teatro es simplemente la única mentira provechosa para una sociedad. Personalmente, después de tantos años fabricando mentiras útiles, experimento una cierta fatiga y cada día que pasa me encandila más el modelo que la obra. Quiero decir la vida en bruto.
H- Nos parece escuchar al maestro Kraus cantando el amor es vida... Sonáis tan escéptico mi señor... No sé si intentáis provocarme...
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los musicales, a las comedias… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro cariño por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir vuestro Amadeu…
AB- Hay un hecho singular, el público mira el reloj una vez que ha finalizado la obra y queda pasmado al comprobar que han pasado dos horas. No se puede olvidar que nuestra función esencial, y por encima de cualquier otra, es distraer al respetable.
H- Como público os agradezco ese empeño y ese respeto, mi señor,... y os lo concedo… es un buen argumento…
Risas a dúo
H- Mi señor Boadella, tengo que declarar que ha sido un honor esta charla humana y teatral… y espero que nos reencontremos pronto sobre las Tablas…
AB- …O tomando una caña.
Levantan sus pintas para brindar y ríen a dúo, mientras baja el Telón
AMADEU les espera en los Teatros del Canal Dirección y dramaturgia: Albert Boadella Dirección musical: Miguel Roa y Manuel Coves Dirección del Coro JORCAM ACADÉMICA: Félix Redondo Coreografía: Ramón Oller Escenografía: Ricardo Sánchez-Cuerda Actores: Amadeo Vives (Antoni Comas), Jordi (Raúl Fernández), Jefe de Redacción (Chema Ruiz) Solistas: Auxiliadora Toledano, Yolanda Marín, Joana Thome, Lola Casariego, Israel Lozano y Francisco Corujo.
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HAMLET CHARLA CON ARIEL GOLDENBERG, DIRECTOR DEL FESTIVAL DE OTOÑO EN PRIMAVERA, SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Una entrevista de Titania)
HAMLET- Qué joven tan dubitativo… Mi señor Goldenberg, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
ARIEL GOLDENBERG- Yo lo veo como lo que es… (Risas)… es muy joven, flipado, delirante, admirable, y al mismo tiempo muy clarividente… Para mí es un personaje admirable…
H- Me honráis con tales gentilezas… Os agradezco los cumplidos…
Risas a dúo
H- Conocemos vuestra afición por nuestros parientes, y puesto que sentís tal simpatía… ¿no habéis pensado nunca, mi señor, cómo llevarías a este joven príncipe a las Tablas?
AG- (Risas)… Yo lo haría como lo hizo Daniel Lewis en el National Theatre en Londres….
H- Os recuerdo mi señor que ese príncipe abandonó la Tablas a toda prisa…
AG- Duró muy poco tiempo porque se encontró con el fantasma del padre, y eso lo hizo flipar…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
AG- Bueno a mí me encanta… (Risas)… Pero como decía Borges, el teatro no es literatura, depende también del talento del que lo dirige… (Risas)… Mira que hemos visto montajes maravillosos, y otros aburridísimos… Pero no es que el texto esté mal escrito, es que el teatro depende en buena parte del talento del director de escena y de los actores… Sabemos que no es un mal autor, pero es muy exigente…
H- Lo sabemos mi señor, lo hemos sufrido en nuestras propias carnes, y lo llevamos escrito sobre nuestras propias dudas…
Risas a dúo
H- Sabemos, mi señor, que es larga la lista de obras clásicas que os gustan… ¿Creéis que en estos momentos de crisis financieras y humanas, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
AG- Bueno los clásicos se vuelven clásicos justamente porque son intemporales… Puedes coger Shakespeare, Calderón, Lope, Moliere… siempre van a tener algo que se puede contar, interpretar en nuestro días. Por eso son clásicos… Pero yo no quiero dejarme abatir por estas crisis, (Risas)… porque ya las hemos vivido antes…
H- Nos complace ver que os mantenéis optimista, y os aseguro que nos anima el espíritu, vuestro sentido del humor…
AG- (Risas)… Yo prefiero agarrarme al optimismo, y respecto a las cosas que me gusta hacer, entre no hacer nada o hacer lo posible… yo prefiero hacer lo posible… (Risas )… Si uno no lo toma con humor, se tiene que pegar un tiro…
Risas a dúo
H- Os reconozco que en un buen consejo, mi duda es si podré ponerlo en práctica…
Risas a dúo
H- También los recortes alcanzan a este Festival… ¿cómo habéis conseguido que os acompañen en este XXIX Festival de Otoño en primavera, grandes figuras de la escena, como Peter Brook, Simon McBurney y su aclamada formación Complicite, DV8 Physical Theatre, la Comédie Française, Robert Lepage u Odin Teatret,… ¿Cuál ha sido vuestra argucia para convencerles de que vengan a Madrid?
AG- (Risas)… Por muchos motivos… Primero porque somos amigos. Segundo porque existe una continuidad de 29 años. Tercero porque ya llevo en este festival trece años. Cuarto, porque puesto que todo el mundo sabe cual es la situación financiera, todos han aceptado poner agua en su vino… y por último te diría que hemos sabido aprovechar la oportunidad… Hemos buscado fechas en las que no tenían funciones, pero tenían que pagar a los actores contratados… (Risas)… Yo lo único que les digo es, “cuando vengáis a Madrid no perdáis dinero, pero tampoco ganéis”… Vienen cubriendo los gastos, porque se ahorran el costo de una semana, sin actuaciones, y pagando salarios… Esas serían las recetas de cocina, de como se organiza el festival cada año, con buenos colaboradores, como Paula [Foulkes, Directora Adjunta] (Risas), y con el criterio de lo posible…
H- Os veo realista y oportunista… Pidamos lo imposible…que decía el ya clásico, mi señor…
Risas a dúo
H- Conocemos, porque así nos lo habéis confesado, vuestra debilidad por Peter Brook, y que si pudierais os lo llevaríais a casa,… quizá por eso este año es el invitado que levanta el Telón del XXIX Festival de Otoño… vuestra casa teatral…
AG- (Risas) Bueno nos conocemos desde hace muchos años, además le encanta venir a Madrid, porque es una ciudad interesante, con muchos atractivos, el público, el jamón, los museos… (Risas)… Se come bien, se vive bien, por eso les gusta venir….
H- Al menos en una visita corta… Me temo que aquí también huele a podrido, mi señor… si yo os contara…
Risas a dúo
H- Pero volvamos al Festival… Junto a sus colaboradores habituales, Marie-Hélène Estienne y Franck Krawczyk, Brook presentará The Suit, El traje…
AG- En realidad es una Fábula moral trágica, pero muy divertida al mismo tiempo… Lo presentamos ya hace años, en el Festival, pero ahora lo ha renovado, con una nueva compañía sudafricana… Le han agregado música compuesta para el espectáculo, y canciones conocidas que suponen guiños al espectador... No es una comedia musical sino un texto ilustrado, con partes interpretadas en directo, con actores que cantan… La puesta en escena es muy simple, pero es muy estimulante, después de hora y media viendo todo lo que pasa, uno sale bastante… tocado…
H- Os lo agradezco por adelantado… Nos gusta emocionarnos en el teatro, siempre aplaudimos esa virtud en los genios…
Risas a dúo
H- Comprobamos que el programa tiene una buena dosis de humor… Por ejemplo, El casamiento de Nicolaï Gogol es un vodevil… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia? AG- (Risas)… Lo interesante del Casamiento, desde mi punto de vista, es que el público tiene la ocasión de ver a la la Comédie Française, en un montaje de un autor ruso, interpretado por muy buenos actores… pero especialmente me interesaba la directora Lilo Baur, que fue un miembro de la compañía inglesa, Complicite… (Risas)… Una forma de cerrar un círculo… una compañía francesa, interpretando una obra rusa y dirigidos por una actriz inglesa, y el resultado es una divertida comedia de enredos que critíca el matrimonio de forma inteligente…
H- La cuadratura del círculo my lord…
Risas a dúo
H- Y tras cerrar ese círculo, el programa da un nuevo giro, porque nos ofrece también una obra de Complicite, con Simon McBurney que presenta El maestro y margarita… Dicen los ilustrados, mi señor, que es lo más imaginativo que se ha visto en Londres en esta temporada…
AG- (Risas)… Si te fijas bien, este año los textos son una bella reflexión sobre el siglo xx y sobre lo cotidiano… Por ejemplo, el texto del Maestro y Margarita de Miljaiv Bugakov es uno de los textos más emblemáticos del siglo xx… Cuenta el siglo xx desde el punto de vista de una víctima del estalinismo…
H- Os lo aseguro… Se nos hace la boca agua por disfrutar de ese montaje épico, y visual…
Risas a dúo
H- Otro de los clásicos que esperamos cada año con impaciencia es Robert Lepage, que presenta el estreno mundial de su última creación: Playing Cards 1: SPADES (Juegos de cartas 1: PICAS)... ¿Qué sorpresas podemos esperar en el inicio de esta nueva serie de Lepage?
AG- (Risas)… A Lepage lo descubriremos todos juntos, porque es el estreno de este montaje… Como dices es uno de los clásicos de este Festival, y hemos hecho todo lo posible porque estuviera en Madrid… Creo que va a ser una gran sorpresa, porque lo presenta en un escenario de 360º, por eso se verá en el Price… Estoy seguro de que será una reflexión muy coherente, y muy teatral, sobre nuestro mundo…
H- Os los concedo mi señor, nos consume el ansia por desvelar tal sorpresa…
Risas a dúo
H- Vuestra debilidad por los clásicos ha quedado probada… Aunque tenemos que recordar en este punto, que cada año reunís para este Festival a los jóvenes talentos del nuevo teatro… Este año nos acercáis a la formación británica Quarantine, que plantea con su última creación, preguntas sobre el teatro dentro del teatro. Es uno de los nombres de este nuevo Teatro Internacional… Para quienes aún no les conocen, contadles, ¿qué aportan con su teatro, cómo se acercan a los espectadores de este siglo XXI?
AG- Son fenomenales, pero vamos a ver como reacciona el publico en Madrid… (Risas)… Es un teatro dirigido a un público joven, no muy iniciado, es una alegoría sobre la esperanza, la frustración… Es una propuesta muy original, el espectáculo cambia cada noche… En estos momentos de crisis surgen nuevas ideas, gente con más efervescencia, más estimulante… Me parece muy positivo lo que se hace en las Salas Alternativas… Me recuerda a mi juventud, cuando se decía que el teatro muere de crisis y renace con libertad… Puede ser una receta para combatir la depresión…
H- De nuevo os doy mi palabra mi señor, intentaré aprender la lección… y aplicarla…
Risas a dúo
H- Otro de los buenos hábitos, regalos, de este Festival es que nos permite descubrir el Teatro que se hace fuera de nuestras fronteras… Vemos montajes muy sugestivos este año… ¿qué os ha llevado a escogerlos?
AG- Hay cosas muy bonitas, como el espectáculo de V8 Physical Theatre, ¿Podemos hablar de esto?... que trata un tema muy delicado, la relación con la comunidad musulmana en Inglaterra,… Los viejos amigos de Odin Teatret que estrenarán La vida crónica. O El alma de las termitas, que es un monólogo fantástico, muy bien hecho… Y uno sale en estado de shock, porque entre la vida de las termitas y la del hombre, uno no sabe qué es mejor… (Risas)…
H- Tal y como están las cosas… mi espíritu se inclina por elegir a las termitas…
Risas a dúo
H- Como muestras del Nuevo Teatro en Español, tenemos dos joyitas, al joven director Pablo Messiez que presenta su versión de Las criadas, de Jean Genet, y Alemania de Ignacio Amestoy… Dos obras, que nos hablan de esta realidad que vivimos, de la crisis económica, y también de la crisis de valores…
AG- Sí, entre los montajes locales, está el de Pablo Messiez, que le conocemos desde muy joven, y es fenomenal, y me alegra mucho que se gane la vida como escritor, actor, director… Es fenomenal, es muy estimulante, y muy inteligente (Risas)… Y el texto de Amestoy, Alemania, también nos ofrece una reflexión sobre lo que ocurre en nuestros días, y estoy deseando verlo… (Risas)… Fue estrenado en Salamanca……
H- Hermosa plaza, mi señor…
Risas a dúo
H- Hemos hecho un repaso rápido al Teatro de este Festival… Pero seguro que hay obras que vos no os perderíais, o que son vuestras favoritas… Recordamos que en la edición anterior disfrutamos muchos con vuestras recomendaciones… ¿qué nos aconsejáis de este año, qué no deberíamos perdernos?
AG- (Risas)… Es difícil porque depende del gusto de cada uno… Yo diría Pablo Messiez, porque soy un incondicional suyo… El maestro y Margarita… El alma de las termitas, y por supuesto hay que descubrir al nuevo Lepage… Pero tres es poco, como mínimo siete… (Risas)… Por mí lo recomendaría todo, y lo que espero es que los espectadores salgan más inteligentes de lo que entraron
H- Os lo prometo mi señor I´ll try my best
Risas a dúo
H- Llevamos siglos oyendo las quejas y lamentos por las crisis… Muchos son los que lloran porque los recortes les impiden realizar sus sueños teatrales… Decidme, mi señor. ¿Esta crisis financiera, ha recortado vuestros sueños sobre el programa del Festival, o estáis satisfecho por lo logrado?
AG- Ah, muchísimo, en estos cuatro años hemos acabado con un tercio del presupuesto inicial…. (Risas)… Creo que es casi un milagro lo que hemos conseguido…
H- Ruego a los dioses del teatro que os conserven la suerte…
Risas a dúo
H- Dos años después de su re-nacimiento primaveral…. ¿cómo veis el Festival, cómo le ha sentado este cambio de estación?… ¿cuales son vuestras conclusiones?
AG- Bueno, yo siempre recuerdo que con la asociación Caballo de Bastos, el festival al principio era en primavera… después nació el festival de otoño… (Risas)… No creo que haya grandes diferencias si el programa es bueno… evidentemente es más fácil el otoño porque la gente está mas predispuesta con el inicio de temporada, y en primavera están todas las fiestas… (Risas)… La conclusión sería que el público por ahora no lo hemos perdido, o lo hemos encontrado...
H- Haremos votos para que los dioses del público os sean también propicios…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro entusiasmo por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?
AG- Bueno, para mí, el teatro sigue siendo lo mismo que ha sido siempre, una Alquimia, que cuando se produce es formidable… (Risas)… Creo que estoy buscando el espectáculo imposible.
H- Perdonadme la curiosidad pero sabéis cual es…
AG- No lo sé… (Risas)… si lo supiera os lo diría…
H- De nuevo pidamos lo imposible…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los contemporáneos… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro cariño por el teatro, para que los lectores se animen a participar de este Festival Primavera-Otoño…
AG- (Risas)… Yo lo intento… Creo que hay algo para todos los gustos… Mi mejor manera es proponiendo un programa lleno de calidad… La prueba de que es verdad, es que llevo trece años apostando, y aquí sigo, debe ser que tengo una buena estrella, y espero seguir a la altura… (Risas)…
H- Desde aquí se os ve a una buena altura… y en el cielo titilan las estrellas…
Risas a dúo
H- Mi Sr. Goldenberg, tengo que declarar que ha sido un honor, y toda una diversión, esta charla humana y teatral… Espero que nos veamos pronto sobre las Tablas…
AG- Salud y hasta muy pronto.
Resuena una Sonora carcajada a dúo, y se abre el Telón…
XXIX FESTIVAL DE OTOÑO EN PRIMAVERA Dirección Artística: Ariel Goldenberg Directora Adjunta: Paula Foulkes http://www.madrid.org/fo/2012/es/elfestival.html
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HAMLET CHARLA CON JOSÉ LUIS CHECA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Una entrevista de Titania)
HAMLET- Hacía tiempo que no coincidíamos, my lord, y me alegra este encuentro… Qué joven tan dubitativo, este Hamlet… Mi señor Checa, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
JOSÉ LUIS CHECA- Creo alteza que demasiadas cosas huelen a podrido en mi reino de España y es preciso que vos nos animéis a empuñar con valor la espada de la verdad y la justicia para que la bazofia reinante no usurpe el verdadero valor de vuestro legado: Justicia y Honestidad.
H- ¡Oh my lord!... nos complace vuestro enojo, y nos sumamos a ese grito pidiendo Justicia… Amén…
Risas a dúo
HAMLET- Nos alegra comprobar que la pasión por los personajes clásicos os sigue brotando por todos los poros… Puesto que os arrastra ese delirio, ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
J.L. CHECA- Hace tiempo, mi señor, que sueño con este proyecto. (Risas)… Espero que el tiempo y la salud sean benévolos conmigo y lo pueda llevar a escena. Creo que en mi puesta en escena prescindiría de modernos artificios y me centraría en el profundo dolor y desamparo que debisteis de sentir al quedaros huérfano de un padre al que amasteis con locura: “La búsqueda del hombre por ser uno mismo en un mundo rodeado de hipocresía, mentira y traición…”(Risas)…Tuve el honor hace un año de interpretar “La Gaviota” de Lord Chejov y es asombroso el paralelismo entre vuestra figura y el protagonista Kostantin Trepliev.
H- Aún recuerdo vuestras palabras con emoción en aquella Gaviota… Dicen algunos versados que, tras Shakespeare, el segundo puesto en el pedestal de honores es siempre para Chejov…
Risas a dúo
HAMLET- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
J.L. CHECA- (Risas)… Sólo nos mueve la admiración… El teatro de Sir Williams Shakespeare nos confronta con las grandes preguntas a que debe responder un hombre. Como decía el gran autor español Valle Inclán, Shakespeare mira a los personajes cara a cara sin dejar fisuras a lo anecdótico. Grandes pasiones que necesitan grandes respuestas: Eternas.
H- Vuestra devoción por mi padre conmueve mi corazón… aunque ya sabéis que os correspondo con gran admiración…
Risas a dúo
H- Como coincidimos en la misma debilidad de buscar cobijo en los grandes maestros… me atrevo a plantearos una cuestión que a veces se pone en duda… Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, qué en estos momentos es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
J.L. CHECA- Desde Eurípides a nuestros días, pasando por Moliere, Pirandello, Beckett, Ionesco etc… la única preocupación del teatro ha sido "El ser humano", su valentía por encontrar el sentido a su presencia en este mundo. Como os decía… El amor, la soledad, la muerte y la vida son temas eternos y por siempre encontrarán sus respuestas en la escena.
H- Os acepto la licencia, y os concedo el beneficio de la duda… en cuanto a las preguntas… en cuanto a las respuestas, no sé si coincido con vos…
Risas a dúo
H- Ahora nos presentáis un montaje sobre tres personajes jóvenes, contemporáneos, enfrentados a un viaje, como metáfora de la vida, una figura teatral que nos recuerda a otros clásicos… a un tal Ulises… (Risas)… ¿Qué nos contáis de estos personajes?
J.L. CHECA- Mi señor, desde la humildad, planteo una reflexión sobre el sentido que damos en la actualidad a nuestras relaciones humanas. Todo actualmente es evanescente, licuado… difuso, (Risas)… y en este alegórico viaje que es nuestra propia existencia, estamos perdidos en alta mar, sujetos a tempestades internas que nos vienen provocadas por un mundo mecanicista y pragmático. Mis personajes aprenden durante este tránsito, a descubrir a donde fueron a parar los días perdidos, y que la felicidad esta en asumir y ser valientes con nuestras propias decisiones.
H- Sabia conclusión, mi señor... trataré de seguir vuestro consejo…
Risas a dúo
H- Escuchándoos, mi señor, me parece que estos retratos nos hablan de historias cercanas... ¿Se van a ver reflejados en esos personajes los espectadores de este siglo XXI?
J.L. CHECA- El autor de esta obra: Sir Alfonso Pindado, es un hombre que recoge sus experiencias desde la calle, desde los bares… Desde su experiencia vital. Como todo autor moderno, su teatro es testimonialista y tremendamente sincero. Una confesión a corazón abierto, tanto por sus comentarios sobre la actualidad, como por definir en cada uno de los personajes un tipo de visión ante la vida… Creo que el público se siente identificado con el devenir y la peripecia vital de cada uno de los personajes.
H- Me alegra escucharos… porque nos preocupa que los jóvenes abandonen las salas… Dicen las malas lenguas que ahora sólo se ven señoras mayores que salen cada tarde, a la hora de la merienda…
Risas a dúo
H- Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, que también le habéis conocido de cerca, ¿coincidís con él en que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?, ¿que los dardos envenenados de la ironía, la parodia, el sarcasmo, el escarnio, resultan más suaves, bañados, como un bombón, en el sentido del humor?
J.L. CHECA- Mi señor, se cazan más moscas con una gota de miel que con cien toneles de vinagre. La comedia es el forro de la tragedia, y como bien sabéis es mucho más difícil en nuestro oficio de actores hacer reír que hacer llorar. He tenido el honor de interpretar a Moliére y sé que desde el humor se llega mejor al alma de los espectadores. En nuestra obra existe un humor irónico, y sarcástico a veces, que se ve compensado por la infinita ternura en los sentimientos de los personajes.
H- Lo sabemos y os lo agradecemos como público… Vos sabéis bien cómo nos gusta la miel, y huimos de la hiel…
Risas a dúo
H- Vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores... abre las bocas con admiración y sorpresa… ¿podéis avanzarnos qué propuesta nos haréis con esta En defensa propia?
J.L. CHECA- (Risas) …Mi Señor, me honran vuestros halagos, y quiero hacérselos llegar a mi maestro ruso Piotr Fomenko que, durante mi estancia durante siete años en su palacio moscovita, me enseño con amor y firmeza que siempre se debe dejar una ventana abierta en la escena (Y no de madera precisamente)… (Risas)… Él me enseño a coreografiar los más insignificantes matices en el pensamiento de los actores. El uso de la atmósfera musical y la pasión… (Risas)… El público entra en la sala, contempla una escenografía simple que recuerda a la estructura ajada de un viejo barco. (Casa-balsa). Rumor del mar. Tormentas, vientos de levante, noches y amaneceres, van sucediéndose, mientras un excelente pianista acompaña los instantes más líricos y emotivos de la obra.
H- He de confesar mi señor, que tales descripciones nos trasladan a las Tablas, y se nos hace la boca agua sólo imaginando que nos deleitaremos con tan jugosa receta…
Risas a dúo
H- Sabemos que os habéis rodeado de buenos amigos que os aportan las especias que añaden tal riqueza de matices, al resultado final de la obra…
J.L. CHECA- (Risas)… Mi señor, no podemos ser Generales sin un ejercito valiente que nos acompañe en nuestra batalla y esté dispuesto a dar su vida por el arte… Estos son mis caballeros: Natalia Domínguez: Encantadora con su fuerza y su pasión. Pilar Gil: Ternura infinita. Chema Rodríguez Calderón: Humor finísimo, ironía afilada como un cuchillo. Rafael Buscalioni: Maravilloso músico que acompaña la obra como si de Poseidón se tratase. Agustín Espinel: Me enseña todo sobre el arte de la escenografía marinera, y su iluminación vibra como las olas.
H- Con tales explicaciones sobre el cuadro que nos espera, nos gana la impaciencia por descubrir la representación...
Risas a dúo
H- Compruebo con alegría que habéis formado un gran equipo… Pero contadnos, cómo han sido vuestras relaciones con el Elenco… ¿habéis necesitado látigo, o ha sido suficiente vuestro magnetismo personal?
J.L. CHECA- (Risas)… Siempre sigo vuestros acertados consejos a los actores que hicisteis llamar para representar el momento del asesinato de vuestro padre… Durante el proceso de los ensayos, cuando la ola de frío siberiano recorría las calles de Carabanchel, supimos encontrarnos, desnudarnos y entregar lo mejor de nosotros mismos en el íntimo proceso de investigación. El espectáculo se fue creando por sí mismo, no hizo falta látigo sino amor por nuestro trabajo. Cada uno desde su responsabilidad y entrega.
H- Me emociona escucharos, porque de nuevo aludís, y se impone, el clásico leitmotiv del Amor al Arte…
Risas a dúo
H- Sabemos de algunos teatros que llenan, y otros que han sufrido de lleno el tortazo de la crisis… Algunos dicen que porque no saben atraer a los nuevos espectadores… Ahora que no nos oye nadie… contadnos… ¿cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?
J.L. CHECA- Siempre estamos con la misma cuestión. El teatro si no esta en crisis, esta muerto. Y un pueblo que no ama su teatro es un pueblo de ganapanes y de mercaderes. En la intimidad de mi escritorio oigo las palabras de nuestro gran poeta Federico García Lorca y creo que se puede hacer "Gran Teatro" sea cual sea su genero, si NO nos olvidamos de la poesía. Debemos poner en nuestros camerinos la palabra "ARTE por encima de todo, de lo contrario tendremos que poner Comercio u otra que no me atrevo a decir…"
H- Coincidimos en el detalle, y os alabo por la claridad, aunque no creo que os falte la bizarría… mi señor…
Risas a dúo
H- Fiel a vuestra metáfora, me atrevo a asegurar que es tan difícil resistir la tormenta, hacer frente al vendaval, desde una pequeña barcaza, como luchar contra la crisis desde salas pequeñas… Hemos oído muchas quejas, protestas, por los recortes que está sufriendo el teatro, y que hace difícil el nacimiento, o la supervivencia, de muchos grupos o montajes… Puesto que respetamos vuestra sapiencia, os pedimos alguna reflexión sobre cómo evitar tanta muerte teatral…
J.L. CHECA- Mi Señor, desde que vine de Rusia me he alineado en las filas de pequeñas salas, pero con gran prestigio en la profesión: Sala Triangulo y Teatro de Cámara Chejov… Creo en la importancia de mantener elenco, y crear líneas de investigación y de creación propias, y que se mantengan en el tiempo. Soy fiel a este principio como única solución para emerger con voz propia, y resucitados de cada crisis coyuntural.
H- Veo que vuestra fortaleza os empuja a la acción, en vez de al lamento… mi señor, os felicito y admiro por ello…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestro entusiasmo por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?
J.L. CHECA- (Risas)… Solo les pido a los dioses que sean misericordiosos conmigo y que, cada vez que suba a las tablas como actor, como director o como pedagogo, lo haga con la misma ilusión, pasión y cariño como lo hice por primera vez en mi vida.
H- Hacemos votos porque así sea… Aunque como a todo caballero andante y enamorado del teatro… se os suponen la bravura y el entusiasmo, y damos fe de que ambas virtudes ya han quedado probadas…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados... para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los contemporáneos, a las comedias…. Podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro cariño por el teatro, para que los lectores se animen a descubrir En defensa propia…
J.L. CHECA- Tan solo recordarles el poema de Benedetti: Adiós al Pesimismo. Una buena ocasión para encontrar un motivo para vivir mejor…
H- Mi Sr. Checa, tengo que declarar que no puedo pensar en mejor invitación… Os agradezco esta charla humana y teatral… y espero que nos reencontremos pronto sobre las Tablas…
J.L. CHECA- Estoy seguro de que nos encontraremos y será para mí un inmenso placer batirnos en un duelo fraterno de verbo, alma y pasión. Hasta siempre, mi príncipe…
Cae el Telón, y ambos salen tomados del brazo, mientras resuena una gran carcajada a dúo
EN DEFENSA PROPIA les espera en la Sala Triangulo: http://www.teatrotriangulo.com Dirección: José Luis Checa Intérpretes: Chema Rodríguez-Calderón, Natalia Domínguez y Pilar Gil Música: Rafael Buscalioni Dramaturgia: Alfonso Pindado Diseño y realización de escenografía: Jorge Dalle (colectiva) Fotografía, vídeo, iluminación y sonido: Agustín Espinel
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MARINA BOLLAÍN Y LA REGENTA, SU ÚLTIMO PROYECTO TEATRAL (Una entrevista de Sofía Basalo)
Pregunta: ¿Queda hoy mucho del mundo de La Regenta?
Marina Bollaín: Quedan más cosas de las que pensamos a priori; porque parece una novela muy decimonónica, con unos temas... Siempre nos imaginamos estos vestidos que en la parte de atrás tenían así como un pompón y esos sombreritos... Y parece como que les pasaban cosas que no tienen nada que ver con nosotros y la verdad es que no. La experiencia, al adaptar esta novela, es que las situaciones, la sustancia de esta novela, una situación de amor o desamor con un marido, una pasión que no debes tener con una persona fuera del matrimonio, el adulterio... Todos estos temas que están absolutamente vigentes... Y luego una cosa que pasaba mucho en La Regenta, que era una sociedad tremendamente cotilla, tremendamente volcada en lo que hacen los demás y en hablar de nada... Eso en nuestros días sigue vigentísimo y sí, yo creo que corregido y aumentado y por eso quizá lo hemos trasladado a una situación muy actual que sería que a La Regenta la están despellejando en un programa del corazón, porque efectivamente, el cotilleo es lo que vende.
Pregunta: Sí, lo habéis comentado, el ámbito de la provincia donde se desarrolla la acción original, se ha globalizado y podríamos decir incluso que hemos involucionado en este aspecto...
Marina Bollaín: Yo creo que es lo mismo; sólo que con unos medios de difusión muchísimo más potentes, pero la base es la misma. En La Regenta, en las tertulias de los marqueses de la clase alta, lo que se hacía era hablar de los demás... Allí no había televisión, no había entretenimiento alguno... Nada más que leer y no mucho porque las mujeres no debían de leer demasiado, nada más libros piadosos, entonces, realmente estaban abocados a hablar de lo que hacían los demás... Y eso es lo mismo ahora, sólo que claro con los medios de comunicación que tenemos ahora, entonces se ha catapultado cualquier comentario, a una dimensión... global...
Pregunta: ¿Cómo nace esta aventura. Cómo se os ocurre adaptar La Regenta a nuestros días y hacer de ella una obra de teatro?
Marina Bollaín: La verdad es que la idea es una propuesta de un amigo, un colega dramaturgo español, afincado en Berlín hace mucho tiempo... Porque allí se hace mucho esto, Madame Bovary, por ejemplo, y darle la vuelta y hacer cualquier cosa menos algo parecido a la novela... Y me dijo ¿Por qué no haces algo así, una adaptación libre...? Y me propuso tres títulos: “Fortunata y Jacinta”; “Pepita Jiménez” y “La Regenta”, como grandes novelas del XIX y con protagonistas femeninas, ya que yo soy una mujer y tal... Me releí las tres, y sin dudar, pensé que La Regenta era la más universal, porque las otras tratan otros temas, lucha de clases... Otros temas que no me parecían tan vigentes... Luego La Regenta tiene una calidad literaria asombrosa, cuanto más la releo, más me gusta y la verdad es que me pareció un auténtico reto, trasladar una novela de casi mil páginas, ciento treinta o ciento cuarenta personajes... Todos con nombre y apellidos, con historia... trasladarlo y hacer un ejercicio que en cine lo tienes que hacer, porque aunque tengas que reducir en cine, no tienes que reducirlo de la manera que lo has de hacer en teatro... En teatro esos personajes los hemos reducido a siete, realmente tienes que ir a la sustancia de las cosas ¿Qué es lo verdaderamente indispensable para que siga siendo La Regenta?... y eso es apasionante.
Pregunta: ¿Cómo ha sido esa labor de reducción, porque creo que incluso algunos personajes los habéis cambiado, el cura ha pasado a ser un autor de libros de autoayuda...?
Marina Bollaín: Sí... Y terapeuta de la Jet Set, de clases altas... Claro, ahí perdemos todo el peso de la iglesia que me parece tan importante en La Regenta, pero era una pérdida que se podía hacer, porque pierde cosas pero gana en otras, como por ejemplo en actualidad; Efectivamente no se puede comparar el poder que podía tener el magistral de la villa, el cura, con un escritor de libros de autoayuda, pero determinados escritores de este tipo de libros y un poco gurús, tienen mucha influencia sobre determinada gente... Es un hombre muy mediático y luego aparte de que socialmente tenga ese peso, hay una historia que se puede contar perfectamente en el teatro y es el abuso de poder de ese hombre sobre Ana Ozores y su manipulación, su enamoramiento, el hecho de que no deba enamorarse ni deba intentar enamorarla porque es su psiquiatra, su psicólogo y no su amigo o su novio... Y porque es una mujer casada... Todo esto se mantiene intacto y esto también es la esencia de esta relación prohibida y es una relación de manipulación... Y esto no tiene época es tan actual hoy como entonces.
Pregunta: Trabajar los personajes también ha debido ser muy interesante debido a su complejidad, por ejemplo Ana Ozores sobre la que escribes que lo único que tiene esta mujer es su propia autoestima como mujer fiel y perfecta y el reconocimiento popular y no podría soportar cometer un desliz ni pública ni frente a sí misma... Se censura ella misma, no sólo la sociedad, es ella misma su peor enemiga...
Marina Bollaín: Totalmente, eso sí que se mantiene intacto, tampoco pasa el tiempo por esa historia; nosotros tenemos múltiples ejemplos de mujeres conocidas simplemente por ser hermosas, famosas... y dices ¿realmente qué ha hecho esta mujer? Nada, ser muy guapa, agradable y perfecta... Y que además realmente eso es lo que tienen que ofrecer, su belleza y su perfección y que sería muy delicado que las pillaran, que las fotografiaran haciendo algo que rompiera esa imagen... Y Ana Ozores exactamente igual que en la novela, es una mujer huérfana, que no tuvo madre pues murió al nacer ella, su padre muere cuando ella tiene 19 años, entonces nosotros hemos hecho que ese padre le haya pagado su estancia en un internado, católico en Irlanda y cuando se muere, al igual que en La Regenta, la recogen sus tías, ella vuelve a Madrid y lo que hace es casarse con un hombre mayor que ella... Lleva, en fin, una vida muy convencional y en el fondo es una mujer que no sabe valerse por sí misma... gracias a Dios de ésas quedan pocas... Porque las mujeres hemos evolucionado mucho, pero bueno, es una mujer con un trauma de infancia que en lugar de buscar un marido, ha buscado un padre y no le satisface, no es lo que quiere pero le está muy agradecida, por otro lado porque se siente segura, tiene un hogar, tiene una razón de estar en el mundo y tiene un status y eso no es poco.
Pregunta: ...Pero no es feliz.
Marina Bollaín: Claro que no.
Pregunta: ¿Se conforma. Quizá?
Marina Bollaín: No, lo que pasa es que hemos intentado al igual que en la novela, mostrar que todo el mundo parece como que la empuja a acostarse con otro. Realmente en la novela es así, incluso el marido es bastante pazguato y le llega a decir al galán “enamóremela, lo que sea, con tal de que se le quiten las ideas que le está metiendo en la cabeza Fermín” Y nosotros hemos reproducido eso exactamente igual, el marido está irritado por la influencia que está teniendo el psicólogo sobre ella y se hace muy amigo del hombre que al final se la quita, pero es que él tampoco puede satisfacerla, entonces... Se lo cuenta al galán... Todo exactamente igual que en la novela.
Pregunta: Supongo que el proceso de ensayos, de poner en pie esta obra habrá sido apasionante...
Marina Bollaín: Sí, la verdad es que hay una cosa apasionante y es escribir el texto y luego ponerlo en boca de actores, porque además tienes la posibilidad de ir cambiando cosas, tanto Vanesa como yo, hemos estado muy atentas en los ensayos para quitar cosas que no funcionaban y poner otras que sí... Porque realmente aunque lo escribas y lo leas en alto, luego es diferente y lo es, verlo del tirón, porque una cosa es escena a escena y otra cosa es verlo seguido... Es un lujo que no estés discutiendo con el autor porque eres tú mismo y una coautora que está absolutamente de acuerdo con lo que haces, entonces eso es un lujo... También ha sido muy bonito el trabajo con los actores, la verdad. He hecho muchas cosas musicales en las que el tiempo de ensayos era muy corto y dos meses de ensayos es un tiempo estupendo para matizar, profundizar... Para muchas cosas y estoy muy contenta, sí.
Pregunta: También comentáis que pretendéis mover al público hacia la reflexión sobre lo público y lo privado. No sé si la línea que separa estos dos ámbitos, hoy en día es casi imperceptible...
Marina Bollaín: Sí, ambos ámbitos están muy confusos. Yo creo que están muy confusos, de hecho periódicos, en principio diarios que dan noticias también... Creo que el tema del corazón y de lo privado lo tiñe todo, de alguna manera si te pones a observarlo, todo es más interesante si hay un matiz personal... y bueno, las entrevistas con los actores que hacen grandes películas, parece que es un aburrimiento si no nos cuenta algo de su vida privada, porque creo que interesa mucho, porque todo está muy teñido de los temas del corazón...
Pregunta: ¿A qué crees que se debe esto?
Marina Bollaín: Yo creo que en general ver la vida de los demás siempre ha sido entretenido, es decir, debe venir de mucho antes... Y si tienen problemas, mucho más, porque parece que los tuyos son menos importantes... Eso nos ha gustado desde siempre, pero desde el circo romano... Ver a los otros sufrir o pasarlo mal, parece que te olvidas de tus propios problemas... Es como que hay una catarsis de olvidarte, reírte o llorar con lo que les pasa a los demás... Con esto del Facebook y demás, yo creo que hace que seamos infinitamente más superficiales, piensas tengo cien amigos, doscientos amigos... Pienso que todo esto es un poco engañoso y... ahí también entra lo de la vida privada del Twitter... me parece fascinante, estás contando a cada minuto lo que estás haciendo... por el hecho de ser famoso... yo creo que hay una enorme demanda porque sino... no tendría razón de ser... Es impresionante... No lo sé explicar, pero sí debe de haber una enorme demanda... Entonces como a mí me gusta reflejar la realidad, si hago un montaje de teatro lo intento plasmar... Me gusta reflexionar y en el caso de un tema como el de La Regenta, eso lo mismo... Hemos cambiado muy poco y la calumnia y el qué dirán pueden seguir destrozando vidas...
Pregunta: Y sobre todo si es la vida de una mujer ¿No pensasteis en cambiar el sexo de la protagonista o quizá no hubiera sido posible que el protagonista hubiera sido un hombre?
Marina Bollaín: Sí, lo que pasa es que creo que es muy importante que sea una mujer, porque está pasando también, en la televisión hay casos... Pero seguimos siendo muy antiguos en ese sentido y los temas de los programas del corazón a mí me sorprenden porque en el fondo manejan conceptos muy antiguos, el tema del adulterio... son cosas muy antiguas y con unos patrones muy patriarcales... Y por eso me parece muy importante, de hecho Clarín hace esta novela y la hace de una manera muy crítica, quiere criticar la situación de la mujer y es un poco una novela un poco moralizante, nos dice cómo es nuestra sociedad y hacia dónde nos está llevando... También critica a Ana Ozores aunque es a la que mejor trata, pero también le parece una mujer que deja su destino en manos de los demás, su marido, su psiquiatra y su amante... Y yo creo que es muy importante que sea una mujer, porque a lo mejor nosotros estamos en un oasis europeo pero el mundo no ha cambiado tanto... Y si rascas en este oasis... tampoco hemos cambiado tanto...
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HAMLET CHARLA CON MARCELO SUBIOTTO SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Dirige a HISTRIÓN Teatro en Traición) (Una entrevista de Titania)
HAMLET: Qué joven tan dubitativo… Mi señor Marcelo Subiotto, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
MARCELO SUBIOTTO- Querido príncipe, nadie merece la fama. La fama no es para merecer, es sólo fama. Deberías preguntarte si tu fama viene de tus palabras o de las millones y millones de palabras que otros han escrito de vos durante tantos siglos. Cabría preguntarnos, a muchos, si tus cavilaciones existenciales no son las nuestras, sólo que a la hora de ponerle el cuerpo, es el tuyo el que sangra.
H- Mi señor, os agradezco la franqueza… pocos se atreven a ser tan directos… Por cierto esos versos me resultan familiares...
Risas a dúo
H- Conocemos vuestra relación, como actor, con algunos de nuestros parientes, … Pero permitidme la curiosidad, como director… ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
MS- No, porque te haces demasiadas preguntas y retrasas la acción.
H- Confieso que vuestra honestidad y nobleza me sorprenden e impresionan… gratamente of course…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
MS- No, no me pondría sus zapatos porque, indudablemente, me quedarían muy grandes. Lo que más me interesa de William, y me encantaría que en alguna nocturna taberna me lo cuente, es si es o no es Marlowe, y si no es, que no me lo diga, bastante con saber que Papá Noel son los padres.
H- De nuevo vuestras sentencias me perturban… aunque aturdido, ese juego de dudas me suena conocido… Pero si ese es vuestro mayor deseo… luego en privado os digo el nombre de la taberna…
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
MS- Quisiera citar a Luis Alberto Spinetta, Músico y Poeta argentino: “Aunque me fuercen yo nunca voy a decir, que todo tiempo por pasado fue mejor... mañana es mejor”
H- Sabias palabras las de ese Muchacho… Nos sumamos a vuestro homenaje a la canción para los días de la vida del añorado Flaco…
(Ambos sonríen mientras suena la tenue canción al fondo)
H- Nos presentáis un montaje de un clásico contemporáneo, Pinter, sobre un Triángulo… tres personajes que mienten, traicionan, incluso a sí mismos… Puesto que vos defendéis que las obras se van creando sobre las Tablas… decidme, mi señor… ¿qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI….?
MS- Sí, el teatro tiene aún ese componente humano tan vital, que es la necesaria comunidad de espectadores y artistas, para que suceda. Una obra no es una pieza de museo, una obra está viva antes de comenzar a hacerla. Forma cuerpo con toda la gente que la integra, incluso el espectador, que es parte fundamental del círculo. Hablo de comunicación y no de éxito. Por momentos Pinter parece un misterio de lógica deductiva. Uno se pregunta: “¿cómo hago esto?”… Pero luego, al entrar los actores, el espacio, las reinterpretaciones, descubren a un autor que es un exquisito laberinto lúdico.
H- Me conmueve oír que disfrutáis con el teatro, y con esta Traición, os aseguro que es algo pinteresco…
Risas a dúo
H- Admito mi señor, que me parece que este retrato dibujado por Pinter en los años 70… nos recuerda a otras historias más recientes, de estos tiempos de crisis, donde el ser humano se siente atrapado…
MS- (Risas)… El ser humano está atrapado en su cuerpo, y mientras la especie siga, será el misterio más hermoso y complejo. Creo de lo que habla la obra es de cómo las personas pueden estar atrapadas en roles, roles que organizan realidad, que se manifiestan a través del lenguaje, que es la construcción de realidad más compleja, y por momentos más tramposa.
H- A pesar de esa triste realidad, Pinter, utiliza mucho el humor… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?
MS- No, creo que a veces los mensajes entran muy bien a través del miedo. Creo que la usurpación de los miedos personales a través de un discurso (mensajes) que busca una disciplina social, y que reorienta los miedos privados apropiándoselos, y dejándonos inmóviles frente a cualquier manifestación de individuación, son los mensajes más efectivos. En arte el mensaje es más ingenuo en ese sentido. Creo que Pinter no se plantea decirnos nada, sólo dejar preguntas sobre nuestras cabezas.
H- Preguntas que oscilan sobre nuestras cabezas como cuchillos… Como los miedos que nos amenazan en estos días…
Risas a dúo
H- Vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores, ordenar las escenas… nos asombran y fascinan… porque si me permitís la metáfora, vais al grano….
MS- Creo que el material pinteriano, no deja mucho margen, exige ir al grano, exige economía y repuestas escénicas que puedan dialogar con el texto de sus obras. Entiendo que en teatro no hay más que lo que “sucede” en escena. Si una obra “sucede”, todos nos corremos de nuestros ombligos y la comunicación se hace más sutil, y contundente.
H- Rotundo e indiscutible os lo concedo….
Risas a dúo
H- Este texto se basa en el trabajo de actores, y hemos constatado que las críticas son muy buenas... Estimamos que alcanzar este logro ha supuesto un minucioso trabajo… Contadnos, mi señor, cómo ha sido el trabajo con este Elenco….
MS- Histrión es un elenco muy particular, por que no tiene la lógica de elenco que supone audiciones por un lado, primeras figuras por otro, productores sin piel, escenógrafos e iluminadores estrellas, director alcohólico y despiadado que impone su autoridad como un rey con nostalgia de trono (bueno lo del alcohol puede ser). (Risas)… Histrión es un “grupo” de personas que conocen muy bien el trabajo grupal, el respeto de los espacios individuales y la exigencia de lo colectivo. Por lo tanto, el trabajo tuvo el mismo grado de satisfacción que de exigencia, antes de las críticas o los mimos. Creo que mi experiencia con todos ellos fue una experiencia de intercambio muy rico, donde un grupo de personas profundizan al máximo y generosamente su singularidad para llegar a un “nosotros”, que es el que está en el escenario.
H- Perdonadme ahora vos la franqueza, mi señor… pero dicen las malas lenguas que cuando lo actores son excelentes… es tan fácil interpretar el papel del director, que podría dirigir cualquiera…
Risas a dúo
H- En estas tierras se dice de vos que sois, otro de los valores emergentes de la dirección escénica argentina. Sabemos que habíais fundado junto a Adrián Canale el Teatro Puerta Roja, uno de los teatros más interesantes y prestigiosos de Buenos Aires… Puesto que parecéis conocer el secreto… contadnos ahora que no nos oye nadie… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?
MS- Aún no lo sé, y cuando lo sepa no se lo diré a nadie, será todo para mí...
H- De nuevo me dejáis atónito… Espero que ese egoísmo, no sea voracidad, nacida de la usura…
Risas a dúo
H- En Buenos Aires, trabajáis en un pequeño teatro, aquí dirigís a una compañía pequeña… En estos tiempos de crisis, en que son muchos los que se quejan por la falta de ayudas, de pagos… No sé si queréis uniros al coro, y proponer, sugerir cómo apoyar el Teatro…
MS- No callar, no dejar de hacer, no aceptar las mentiras oficiales, no aceptar el concepto de “gasto” cuando un estado habla de cultura y de “inversión” cuando habla de capitales extranjeros, no desesperar, no aburguesarse, no perder el misterio, la curiosidad, las ganas de jugar, la necesidad de expresar, no dejar que nos marquen la cancha con miedos que son amenazas, tomar cañas con amigos, ir de bares, discutir y amar.
H- Ante vuestra arenga me quedo sin palabras, que no parezca que callo… solo puedo añadir amén a las vuestras…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestra pasión por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?
MS- Una inquietante religión.
H- Compruebo con pasmo, que me adelanté con el amén.
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los contemporáneos… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro fervor por el teatro, para que se animen a descubrir Traición…
MS- No prometemos nada, no somos políticos, menos aún economistas (cuidado con los economistas “apolíticos”) sólo quisiera invitarlos a compartir Traición con nosotros...
H- Pondremos todo nuestro empeño en guardarnos de semejantes enemigos… y agarramos al vuelo la invitación… Of course.
Risas a dúo
H- Mi Sr. Marcelo Subiotto, tengo que declarar que ha sido un honor, y toda una experiencia humana y teatral esta charla…
MS- Gracias por su gentileza, ha sido un placer hablar con usted... Aprovecho para preguntarle... ¿Qué pasó con Horacio?
H- Os doy mi palabra, ahí sigue cual amigo fiel… pero dejemos ese capitulo para otra charla…
Cae el Telón y al fondo resuena la carcajada a dúo…
TRAICIÓN, de Pinter, os espera en el Conde Duque
Dirección: Marcelo Subiotto Traducción: Rafael Spregelburg
Reparto : Enma: Gema Matarranz Jerry: Constantino Renedo Robert: Manuel Salas
Escenografía: Álvaro Gómez Candela Diseño de iluminación: Juan Felipe TOMATIERRA Distribución: Nines Carrascal Producción: Histrión Teatro Diseño: Joaquín Casanova
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HAMLET CHARLA CON MARIO GAS SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Mario Gas dirige Follies en el Teatro Español) (Una entrevista de Titania)
HAMLET: Qué joven tan dubitativo… Mi señor Mario Gas, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés en estos tiempos de tantas incertidumbres?
MARIO GAS- Bueno yo diría que es un personaje absolutamente contemporáneo y moderno, con muchas dudas, dudas existenciales, dudas ideológicas, dudas sobre los políticos, sobre los mercados, de cómo salir de esta crisis, que unos pocos se inventan, para fagocitar lo máximo… Lo veo como un personaje que se interroga mucho, y por lo tanto muy contemporáneo, y como siempre le falta un poco de acción, pero si no… no seria Hamlet… (Risas)… Al final igual va y se decide…
H- Aunque os concedo que nos preocupa mucho que paguen la crisis quienes no la causaron, y que nuestros dirigentes no hagan nada contra quienes lo iniciaron todo… pero… no sé… Acción, me preguntáis… No lo sé, no estoy seguro…
Risas a dúo
H- En nuestra ultima charla, me disteis esperanzas de que pensaríais la posibilidad de llevar a este joven príncipe a las Tablas, y puesto que coincido con vos, en que le falta un poco de acción… ¿no habéis pensado nunca mi señor, en ponerle a bailar, en llevarlo a un musical?
MG- Bueno, sobre Hamlet, ya existe una opera… (Risas)… Hacer un musical…no lo sé… Habría que encontrar al compositor adecuado… ¿Pero por qué no?… de todo gran tema se puede sacar un musical… Podría ser Hamlet en Vallecas… O frente a la crisis del euro… ¿por qué no?
H- Constato con admiración, que vos respondéis a vuestras propias dudas, y pasáis a la acción… Os felicito…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿no os sentís tentado a acercaros de nuevo a William Shakespeare?
MG- A mi Shakespeare, me gusta muchísimo como lector… Me gusta mucho como autor… Creo que se le puede mejorar poco… (Risas)…Es verdad que sólo he hecho un Shakespeare, he dirigido un Otelo, así que… ¿por que no?... Sí, reconozco que tengo un proyecto de unir a Shakespeare con Orson Welles, pero voy a esperar un poco, porque la temporada pasada mi amigo Andrés Lima hizo un Falstaff magnifico… Pero sí, estoy pensando en ello, en Campanadas a media noche…
H- Como hijo, me alegra la noticia… Pero al comprobar que os inclináis por mis mayores… os confieso que me corroen los celos…
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
MG- (Risas)… Los clásicos nos enseñan, por un lado, que somos muy torpes, porque repetimos los mismos errores individuales y colectivos que se han cometido durante mucho tiempo… De ahí que los clásicos sean tan vigentes, porque nos están hablando de ahora mismo, podemos leerlos con ojos actuales… Y luego nos enseñan, también, mecanismos para superar lo que en su momento no se pudo superar.. El hecho de que lo comprendamos, y lo pongamos en práctica o no, eso ya depende de nosotros…
H- No puedo dejar de coincidir con vos… Como os confesaba hace un momento, os admito que nos preocupamos mucho por esta crisis pero, sobre todo, porque nuestros dirigentes en vez de aplicar las lecciones sugeridas por sabios nobeles, y aprendidas en la crisis del 29, repiten los mismos errores, que sus predecesores… y nos ahogan en la recesión…
MG- Eso daría para otra charla….
H- Ya dijo otro sabio, que el hombre, y alguna que otra mujer, tropiezan siempre en la misma piedra…
Risas a dúo
H- Os propongo que volvamos al teatro… Sabemos que profundizáis en vuestra larga amistad con Sondheim, presentándonos Follies, todo un regalo porque reunís en un espectáculo un largo plantel de intérpretes, y una orquesta, dirigida por Pep Pladellorens… Por cierto, que nos han contado que todo empieza con un tal Dimitri Weissman (otro amigo vuestro) que ofrece una fiesta a sus estrellas favoritas, la noche antes de que la piqueta convierta su teatro de follies en un parking…
MG- En esta obra se habla de muchas cosas… La excusa es un teatro que se cierra, por culpa de la especulación, y el empresario que había producido durante muchos años los espectáculos, cita para una fiesta, a los supervivientes de esos treinta años… A partir de ahí observamos esa gente, cómo sobrevive, a qué se dedican… La historia se centra sobre dos parejas, cómo el tiempo ha pasado por encima de ellos, de sus ilusiones, de lo que querían ser, de lo que no fueron, de las frustraciones de los espejismos de las ensoñaciones… No es una obra nostálgica porque trata todo eso con lucidez, pero nos habla del paso del tiempo, de lo que el tiempo hace con nosotros y de lo que nosotros hacemos con el tiempo…
H- Como cantaba otro clásico... Time goes by…
Risas a dúo
H- Escuchándoos, nos gana la melancolía… Nos da la impresión de que es una reflexión amarga sobre el paso del tiempo, las ilusiones perdidas, la desintegración del amor… No os parece, mi señor, que es un musical más nostálgico que alegre…
MG- No… yo diría que podría ser más triste que alegre, pero nostálgico, no… La nostalgia es quedarse anclado en el pasado, y no sirve para nada… En cambio Sondheim lo que hace es especular sobre todo eso con lucidez, y al final nos recuerda que el pasado ya ha pasado y que empieza el futuro… Por supuesto es un musical más triste que otros, aunque hay una gran parte de alegría… Sí, si, sí, la hay por supuesto…
H- Entonces brindemos por el futuro, y por la alegría…
Risas a dúo
H- En estos tiempos duros, necesitamos más que nunca reír… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?
MG- Bueno, a la gente le gusta reír, se desinhibe… Hay una risa que es alienante, pero también hay una risa corrosiva, que identifica los problemas… (Risas)… Bromeando, bromeando los grandes satíricos de la historia del Teatro, han dicho verdades como puños Plauto, Terencio, Brecht, Durremat, Valle Inclán, y el propio Moliere…
H- Me temo, mi señor, que nos hacen falta unos puños como esos, ahora…
Risas a dúo
H- Vuestras ideas de cómo presentar, mover, dirigir a los actores…. Nos causan admiración… Decidnos, en esta ocasión, qué nos aguarda sobre las Tablas…
MG- La puesta en escena siempre es importante… Por un lado, un director debe amalgamar a todo su equipo, y tener la suficiente inteligencia, y sensibilidad, para no querer imponer las cosas…, sino ayudar a crecer a todos, y unirlos, para que entre todos, conjuntamente, contemos la historia. Y en eso se basa la dificultad de un director de escena, lo mismo da que sea de texto, o musical, con pocos o con muchos personajes. En un musical lo sustantivo es la música y la voz, y hay que prestarle mucha atención al baile, al canto, lo cual aumenta la dificultad cuantitativa, pero no la cualitativa. El secreto está en rodearse siempre de equipos imaginativos, disciplinados, responsables y brillantes y creo que en este espectáculo, yo lo tengo al cien por cien…
H- Sin duda, mi señor… sabemos del entusiasmo con el que os ovacionan los espectadores…
Risas a dúo
H- Los números musicales son un homenaje, un guiño, a los clásicos del musical… Ahora que no nos oye nadie, confesadnos qué números os emocionan, los que os llegan al fondo del corazón…
MG- (Risas)… No, no, eso sería tomar partido de manera injusta… Yo creo que la obra en sí misma, es muy emocionante, tiene momentos muy emotivos, que son emotivos en virtud de lo que ha escrito ese señor tan genial que es Sondheim, y también por quienes los interpretan, que son geniales….
H- Ahora que citáis a los interpretes… perdonadme la impertinencia, pero la curiosidad me consume… ¿Cómo habéis conseguido este elenco, y cómo ha sido dirigirlos…? ¿Fácil,... complicado, pero divertido… un reto, habéis necesitado látigo, os ha bastando con vuestro encanto personal?
MG- Bueno no, el látigo no conduce nunca a nada… (Risas)… Dándoles confianza, explicándonos unos a otros, observándoles, diciéndoles lo que creo que tienen que hacer… Dejando que crezcan, creando un tejido conjunto, para que surja lo que queremos explicar… Como te decía, es una labor durilla, y al mismo tiempo agradable, porque es un trabajo que me gusta, pero sobre todo,... desde la distancia corta…
H- Pues como decían los clásicos, mucha mierda para el camino…
Risas a dúo
H- En todo buen musical la Escenografía y el Vestuario, son ingredientes imprescindibles, por no decir protagonistas de la receta… Habladnos de esas capas de la tarta….
MG- Bueno son imprescindibles en cualquier tipo de teatro y nunca son paisajistas… Yo creo que una escenografía, un vestuario, una iluminación, unos elementos audiovisuales, tienen que ir siempre a explicar el espectáculo, como pasa con la interpretación, como con los movimientos… Todo tiene que ayudar a que la idea base salga como un obús hacia el espectador… (Risas)… Tal vez en un musical el vestuario tenga una importancia todavía mayor porque transita por diversos momentos y estilos, de hecho tiene características muy interesantes... pero yo en definitiva diría que escenografía y vestuario son dos elementos imprescindibles, pero siempre hay que evitar caer en decorativismos al uso.
H- El Teatro Español llena sus butacas con cada montaje, y las colas dan la vuelta a la manzana con vuestros musicales, como en Broadway… Puesto que parecéis conocer el secreto, ahora que no nos oye nadie, ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?
MG- (Risas)… Si lo supiéramos siempre llegaríamos al público... pero el secreto seguirá sin desvelarse por los siglos de los siglos… porque hay cosas muy buenas que no llegan al publico y a veces, cosas malas que sí llegan, y cosas buenas, que sí llegan…. Bueno, cuando se consigue, como parece, que es este caso, donde se aúna calidad con asistencia de publico, lo que hay que hacer es disfrutar, y decir qué bien, qué bien… Vamos por ahí, a ver si lo conseguimos, la próxima vez también…
H- Esa modestia os honra… pero insisto, El Teatro Español llena sus salas... y os concedo parte de ese merito…
M.G- Bueno porque a El Español lo tratamos con mucho cariño, con mucho mimo, con mucho amor... Nos dedicamos a hacer teatro, yo creo, de mucha calidad y pensando en un publico inteligente, que puede consumir y participar en este tipo de cosas...
H- Sabéis, mi señor, que contáis con mi amistad y respeto… y como público os prometo ganarme el afecto y la confianza…
Risas a dúo
H- Escuchamos muchas quejas, protestas, por la falta de apoyo, de pagos… ¿alguna sugerencia para favorecer el teatro, en estos tiempos de crisis financieras?
MG- Yo creo que al teatro hay que apoyarlo siempre, porque es un reflejo de la sociedad, del ser humano, y un lugar donde buscamos respuestas, aunque solo nos hagamos preguntas... y que da mucho calor (Risas)… Hay políticos y políticas, y no estoy hablando de partidos sino de ideologías variopintas, que a veces creen que la cultura es algo que no alimenta, pero están muy equivocados, alimenta y mucho, y por eso hay que preservarlo... Aunque se diga que la sociedad civil puede animar el mercado por si solo… ya lo estamos viendo… El estado tiene una responsabilidad de mantener una cultura con vocación de servicio público…
H- Una vez más me uno a vos para desear ¡Larga vida a lo Público!
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestra pasión por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos de vuestra carrera?
MG- Pues yo lo vivo muy bien, es mi oficio, es mi vocación, y la manera de sentirme útil en el tiempo que me ha tocado vivir. Por lo tanto me siento bien... (Risas)... Hay momentos en que me siento mejor, otros peor, pero sé que esto es una carrera de fondo... Como te decía es mi manera de respirar, de relacionarme, de dar fe de existencia... Creo que es el lugar desde donde puedo ser útil a la sociedad, y a mi mismo...
H- Os percibo muy filosófico… Presiento, no sé, cierta melancolía, cierta tristeza…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los musicales…. Podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro cariño por el teatro, para que se animen a descubrir Follies…
MG- Es fantástica, es fantástica... Buena música, buenas actrices, buenos actores, buenos cantantes, buenos bailes… Una historia que le hará emocionarse, pensar, sentir, llorar, reír… Vengan cuanto antes…
H- Sobre todo porque el tiempo pasa y el plazo se acaba... ¿Habéis pensando, mi señor, en hacer gira, o regresar?
MG- Queremos volver… Con todas nuestras fuerzas queremos volver... A ver si lo conseguimos...
Risas a dúo
H- Mi Sr. Gas, tengo que declarar que ha sido un honor, y toda una experiencia, esta charla… teatral…
MG- Lo mismo te digo… Muchas gracias a ti...
Le recuerdo que espero que nos reencontremos pronto sobre las Tablas, aunque sea entre comadres… pero ya ha abandonado el escenario, y oigo que al fondo, mientras cae el Telón, resuena una sonora carcajada...
FOLLIES Libreto: James Goldman Música y letras: Stephen Sondheim Dirección Musical: Pep Pladellorens Dirección: Mario Gas
Reparto Phyllis Rogers Stone Vicky Peña Benjamin Stone Carlos Hipólito Sally Durant Plummer Muntsa Rius Buddy Plummer Pep Molina Carlotta Campion Massiel Hattie Walker Asunción Balaguer Heidi Schiller Linda Mirabal Stella Deems Teresa Vallicrosa Solange LaFitte Mónica López Joven Phyllis Marta Capel Joven Ben Diego Rodríguez Joven Sally Julia Möller Joven Buddy Ángel Ruiz Joven Heidi Joana Estebanell Emily Whitman Mamen García Theodor Whitman Lorenzo Valverde Roscoe Josep Ruiz Sam Nelson Toledo Margie María Cirici Sally Follies Marisa Gerardi Kevin Antonio Villa
N. del E.:
Mario Gas abandona la
dirección del Teatro Español a partir del 30 de julio de 2012 - Para más
información pulsa aquí - >
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HAMLET CHARLA CON ALBERTO CASTRILLO-FERRER SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Una entrevista de Titania)
HAMLET- Qué joven tan dubitativo este Hamlet… Mi señor Castrillo-Ferrer, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
ALBERTO CASTRILLO-FERRER.- Sí. Rotundamente. Creo que su fama es merecida, y no es poca. Supongo que sabréis que, según los estudiosos de nuestro tiempo, sois vos la segunda figura más citada de la literatura universal, tras Jesucristo... ¡no me extrañaría que de un día a otro empezáramos a rezaros! Bromas aparte, creo que vuestros versos son tan especiales porque mezclan pensamiento y belleza, reflexión y poesía, de una manera tan sublime y contundente que casi no parecéis humano, disfruto mucho de ellos.
HAMLET- Me abrumáis mi señor… aunque, en el fondo de mi corazón, me complace escuchar vuestros elogios y, sobre todo, que disfrutáis de nuestra compañía…
Risas a dúo
HAMLET- Os miramos sobre el escenario, y nos parece reconoceros, incluso nos recordáis a algunos de nuestros parientes, ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
ACF.- ¿Y quién no?, la verdad es que para interpretarlo creo que estoy en un buen momento vital y artístico, entiendo bien al personaje –os entiendo bien– y me emocionan vuestras palabras (Ya sabéis, los actores siempre nos estamos haciendo propaganda...) Sin embargo para poner “Hamlet” en escena quizás me falten algunos años de experiencia. Hoy prefiero montajes con más acción dramática (o al menos más evidente), me gusta utilizar el humor como vía de comunicación... quizás preferiría comenzar por algunos compañeros suyos antes que atacar la obra cumbre del bardo, aunque todo esto puede cambiar de un día para otro.
H- Confío en que se celebre ese reencuentro… pero os advierto que ya me invade el cosquilleo de la impaciencia…
Risas a dúo
HAMLET- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra fama se ha extendido por el viejo y en el nuevo mundo… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
ACF.- ¡Muchas gracias por los halagos! Creo que lo importante es ser fiel a sí mismo (en la medida de lo posible, al menos intentarlo) y si el público comienza a apreciar mi trabajo -que está en concordancia con mi persona- es un gran placer. Me entusiasma Shakespeare, me gustan sus obras y me gusta su entorno vital, aunque reconozco que lo veo desde nuestros tiempos, de una manera un tanto romántica. Imagino que la vida para nuestro William tampoco sería un lecho de rosas... de hecho dudo mucho que fuera consciente de que iba a ser el mayor dramaturgo de la historia. Era un gran trabajador, con la ventaja de tener un inmenso talento.
H- Vuestra intuición va bien encaminada… mi querido padre solía repetir que lo mejor es que la inspiración nos halle trabajando…
Risas a dúo
H- Sabemos que es larga la lista de autores clásicos a los que os habéis acercado: Chéjov, Molière, Miller, y el propio, William Shakespeare. ¿Podemos conocer, mi señor, por qué esa pasión por los clásicos?
ACF- (Risas)… No sólo por los clásicos, he montado autores contemporáneos también. Me gusta mucho trabajar codo a codo con un autor, siempre que no sean rígidos, sino dialogantes y vayan a favor del espectáculo, como yo lo intento hacer. Es un error, a mi juicio, que el autor quiera que se respete hasta la última coma o que el director tenga que poner su “sello”, sea lo que sea que esté montando. El teatro es ACTOR, no lo olvidemos, esto es lo que le diferencia de las otras artes, (incluso el cine se puede hacer sin actores) por lo tanto el autor, el director, el productor son periféricos, si alguien debe creerse imprescindible es el actor, sin embargo, como en la sociedad, resulta que él es el paria de la estructura productiva actual… Disculpe, me acabo de dar cuenta de que me he ido por las ramas... el resumen es que me gusta el buen teatro, clásico o contemporáneo, creación colectiva o “prét à porter”. Aunque los clásicos tienen la garantía de universalidad y pertinencia en sus mensajes, con lo cual ya nos enseñan mucho.
H- Disculpado, mi señor… pero vaya perorata… Aunque os alabo por defender el papel del actor…
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, que en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
ACF- Bueno, eso es la cultura, la civilización, la memoria... Los clásicos nos enseñan que la historia se repite, de diferentes maneras pero en esencia es lo mismo. El individuo y la sociedad, el hombre y el poder. El teatro también le da vueltas a los mismos temas siempre, los esenciales, aunque vistos desde un prisma más humano, más... “familiar”, esa es quizás la gran diferencia con la Historia. Si la Historia nos habla de la guerra de Troya, el teatro se va a meter en la humanidad del héroe o del villano, nos los acerca, les entendemos aunque no compartamos sus elecciones. Los temas de los que habla el teatro están todos en Shakespeare, no busquemos mucho más. Nuestro reto es encontrar nuevas formas atrayentes par volverlos a contar… (Risas)
H- Hemos oído que en esa tarea andáis ahora comprometido… Habéis decidido hacer realidad vuestro sueño: convirtiéndoos en Hamlet, Macbeth, Otelo… Además de meteros en la piel, de tantos personajes, os habéis encargado de la adaptación… incluso me dicen que intentáis deshaceros del director… permitidme la franqueza… mi señor… ¿no son demasiados papeles para un solo hombre?...
ACF- No, no... (Risas)… Aquí cuento con uno de los más prestigiosos y personalmente maravillosos directores que conozco: Luca Franceschi, que, además de haber escrito el texto, me lo ha dirigido. Cuando no estaba él, porque vive en Francia y ha habido periodos en los que he tenido que trabajar solo, me ha ayudado mucho Rafael Blanca, un fantástico actor que me hacía de ojo externo. Hago unos bailecitos y alguna cosita gestual que también me ha coreografiado Blanca Carvajal. En general lo que se ve sobre escena es la punta de un iceberg de la gente que participa en el espectáculo…
H- Un buen trabajo de equipo… Os felicito… Bautizáis la obra como: Ser o no ser. Una cómica tragedia, una fábula, una anécdota…. Escuchándoos mi señor, me parece que este espectáculo es a la vez, un homenaje a mi querido padre, al teatro, a los actores… Pero decidme en estos tiempos de crisis morales y económicas, ¿que le ofrecéis a vuestro público?
ACF- Creo que en estos tiempos lo que debemos hacer los artistas es producir, actuar, ¡¡hacer!! ¿Para qué servimos si no? En tiempos de bonanza cualquiera se puede subir a un escenario, pero es hoy en día, con una sociedad llena de miedos y problemas, cuando hay que demostrar nuestra raza actoral, nuestra profesionalidad, nuestros 3.000 años de tradición teatral. No creo que haya que dar recetas, la mejor es el ejemplo del trabajo bien hecho. Decía el poeta Jacques Prévert: “Hay que ser feliz, aunque sólo sea para dar ejemplo”. Yo me adhiero plenamente a ese pensamiento. Hay colectivos que están para protestar, otros para denunciar, otros para ayudar, dar ideas, recordar... etc. El nuestro, el de las gentes de teatro, tiene también su función, importantísima, que a veces engloba todas las anteriores, la diferencia es que nosotros debemos hacerlo por medio del arte. Mi espectáculo es de plena actualidad, aunque tenga aromas del XVI es una historia que ocurre hoy en día, pero no es eso lo que considero importante. Creo que lo que más importa es que comunique, que sea sincero, que tenga vocación de estar bien hecho, cada día mejor, que la gente salga de la sala distinta de como entró... y eso aunque estés contando la historia más antigua del mundo.
H- Vuestra soflama me ha dejado sin palabras… y como espectador, acepto, que sólo me queda asentir y aplaudir con entusiasmo…
Risas a dúo
H- Hablando del público… Hemos oído que no sólo es testigo de vuestras peripecias, también forma parte del juego teatral… No se si podéis o queréis desvelar parte de las maravillas que nos aguardan…
ACF- Si se lo cuento todo, querido príncipe, perderemos el factor sorpresa. Imagínese que el público entra a ver su historia sabiendo como acaba... se terminaría toda la intriga cuasi-policial ¿no? De todas formas le diré que el público es mi partener de escena. En todo momento les hablo a ellos, están presentes como público, incluso les hago hacer algún papel... pero tranquilo, sin forzar nada, todo desde la butaca, “no saco a bailar a nadie”. Creo que se puede pedir una participación activa al público, pero sin pasarse. El público viene a disfrutar, y os puedo asegurar que en ningún momento olvido que esa es mi misión.
H- Cuanta sensatez encierra vuestro discurso… Y hablando de bailar, no me importa confesar, como en la canción, que os quiero como partner de baile…
Risas a dúo
H- Estos personajes los habéis pasado por un prisma de humor… Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Molière, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos, mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes lleguen a través de la comedia?, ¿que los dardos envenenados de la ironía, la parodia, el sarcasmo, el escarnio, resultan más suaves, bañados, como un bombón, en el sentido del humor?
ACF- Ese es mi credo. Lo afirmo desde la experiencia de más de doscientas representaciones de mi anterior monólogo “Ildebrando Biribó”, de otras obras en las que he trabajado que tenían esa filosofía y en este “Ser o no ser” lo corroboro. También lo compruebo cuando soy público de otros espectáculos. Los más grandes del mundo del teatro utilizan el humor para tranquilizar, comunicar, abrir la coraza... quien desprecia el humor (y creedme, querido Hamlet, hay mucho pseudo-intelectualito que lo hace) a mi juicio, no sabe nada de este oficio.
H- Os agradezco que en estos tiempos que atravesamos… nos regaléis una sonrisa para llevarnos a casa…
Risas a dúo
H- Puesto que vos os lo guisáis y coméis todo… convirtiéndoos en narrador y protagonista… Contadnos cómo os vestís, en qué escenario os envolvéis, y os desenvolvéis para contarnos esta historia…
ACF- El conjunto estético que envuelve “Ser o no ser” es el tradicional dispositivo isabelino, una tarima de madera, candilejas y una bonita cortina que guarda el misterio de lo que pasa detrás. No faltan los elementos Shakespearianos: La calavera, el puñal, la pluma, los textos... pero también hay algunos otros elementos que llamarán la atención del espectador y que se explican en escena... no digo mucho más, porque no puedo. Sólo decir que el vestuario es de Marie-Laure Bénard, mi figurinista con la que llevo trabajando desde hace más de 12 años y que, aunque esta vez sólo viste a un actor (yo), creo que lo hace muy muy bien. La escenografía es de Stéfano Perocco, maestro mascarero y escenógrafo de Commedia dell´Arte, con quien ya he trabajado en muchas ocasiones, el atrezo de Manolo Pellicer, otro fantástico escenógrafo zaragozano al que adoro y admiro y las luces de Alejandro Gallo, un diseñador lleno de talento, sensibilidad y amor por el teatro, que me acompaña en todos los espectáculos de la Compañía “El Gato Negro”, el grafismo, como siempre, de Manuel Vicente –espectacular– y todo capitaneado por Luca Franceschi al que considero uno de mis maestros. No puedo estar mejor rodeado.
H- Of course, mi señor… todo un regalo para la vista…
Risas a dúo
H- Declaráis públicamente que queréis mimar el teatro, hacer un teatro de calidad… ¿cómo es posible ese milagro de la creación, con una compañía pequeña, El gato negro, y en estos tiempos donde el vil metal todo lo corrompe y puede?
ACF- La verdad es que aunque no creo en milagros, estoy empezando a replanteármelo. Como en todas partes el pez grande se come al pequeño y la economía de mercado llega a todas partes. Si le cuento todo lo que pienso sobre esto, la respuesta puede ser kilométrica y, como ya os he confesado, no pierdo de ojo al público que nos lee... no quisiera aburrir con más de lo mismo. Sinceramente, no sé como resistimos, imagino que es nuestra pasión, nuestra fuerza, nuestra convicción la que nos hace soportar los “azotes y desmanes de este mundo, las injurias del tirano, la humillación del soberbio...” ¿Os suena, verdad? Creo que vos lo explicáis muy bien. El sentimiento de injusticia es terrible. Pero, creedme, nadie acabará con el teatro. Porque forma parte del ser humano.
H- Así es mi señor, esas palabras retumban en mi corazón… Y sólo puedo responder con otro clásico… No he de callar por más que silencio pidas, o amenaces miedo…
Risas a dúo
H- Pero perdonad que insista, porque últimamente oímos muchas quejas… sobre los recortes, la falta de ayuda, la falta de pago…. Os invito, si queréis uniros al coro de plañideras, que lloran, protestan o patalean, o si lo preferís podéis proponer algo constructivo, a ver si alguien os escucha…
ACF- (Risas)…Creo que a lo largo de la entrevista he ido desgranando un poco mi filosofía: Hacer, y hacer bien. Hacer lo que sabemos hacer: actuar. Nos salvaremos sobre el escenario, no en los pasillos, en los púlpitos o en las tribunas (Ojo, hablo de los artistas, otras gentes tienen que defender la cultura en otros foros, los teóricos, los investigadores, los gestores culturales... pero nosotros, en escena)… (Risas)…No obstante haré una puntualización para quienes por ignorancia nos critican despiadadamente a todos los artistas, (y digo por ignorancia, los que lo hacen por maldad, bastante tienen): Las gentes del teatro trabajamos mucho. Trabajo físico e intelectual. No existen las vacaciones, puesto que siempre estamos pertrechando nuevos proyectos, tenemos un nivel de exigencia muy alto, nos seguimos formando hasta el final de nuestras vidas, amamos nuestra profesión y amamos al público porque este es nuestro lugar en el mundo. Quienes se alegran públicamente porque se han reducido o terminado las ayudas a la Cultura, no entienden que a quien se está subvencionando indirectamente es al público. Muchos espectáculos no pueden hacerse “a taquilla”, y mucho menos en localidades pequeñas, porque la entrada debería estar a 100 Euros para poder pagar un sueldo digno a las personas que trabajan en ellos, cubrir gastos de viajes, seguros sociales, impuestos, amortizaciones de la producción... etc. Esto que digo es una obviedad pero parece que hay que recordarlo. Ningún Shakespeare, ningún Chejov, ningún Jardiel, ningún De Filippo, ningún Miller, ningún O´Neill, ningún Goldoni, muchos autores contemporáneos... no se podrían hacer, en definitiva: todo lo que exceda de cinco o seis actores es inviable sin algún tipo de inversión pública. Lo que hace una ayuda pública es permitir que un espectáculo sea posible, y que llegue a muchos sitios que no podrían permitírselo. Defiendo lo público en materia de cultura con uñas y dientes, lo público bien gestionado, con sentido común, sin excentricidades ni desperdicios. Lo público como creación de futuro.
H- Vaya arenga… mi señor… pero la subscribo… ¡¡¡Que viva lo Público, y que nosotros lo disfrutemos…!!!
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestra pasión por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?
ACF- Lo vivo muy bien, la verdad. Creo que estamos en un momento artísticamente bonito del teatro, con muchas influencias y mucho trabajo de calidad. Tengo compañeros estupendos que luchan como yo por la vida, por el teatro y por la vida en el teatro, y con los que tengo maravillosos proyectos de futuro. Veo la gente que me rodea en el plano profesional y personal y es con quienes quiero estar, por supuesto sigo deseando conocer más, colaborar y aprender con nuevas personas, pero me siento afortunado cuando veo mi trayectoria y las gentes que me han influido y enseñado, y con los que actualmente trabajo. En mi vida personal soy sinceramente feliz, con una gran compañera de viaje que me apoya y me sustenta en los momentos duros y disfruta junto a mí de los momentos dulces y una hija maravillosa que aunque no siga mis pasos profesionales, tendrá una buena cultura artística y teatral, son las únicas armas que le puedo dar para defenderse de la infelicidad. A los ocho años sabe perfectamente quien es Shakespeare, quien sois vos y algún que otro compañero vuestro, cosa que a mí no me ocurría con esa edad. Eso me alegra.
H- Nos emociona que nos quieran desde pequeños… Siempre defendemos que el amor por el teatro se debe sembrar en la infancia… Así que también nos alegran vuestras palabras…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a las comedias… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro apasionamiento por el teatro, para que se animen a descubrir vuestro Ser o no ser…
ACF- La verdad es que creo que me defiendo mejor dentro del escenario que fuera… Pero lo voy a intentar… “Ser o no ser” es un espectáculo de pura entrega teatral, entretenido, divertido, poético y también con fondo humano. El público que ya lo ha visto es mi mejor valedor, también han salido halagadoras críticas de los profesionales, y espero que sigan saliendo pero quizá lo que más ayuda a la hora de elegir un espectáculo es que tras informarse, ver alguna cosita por internet, indagar un poco en la trayectoria de quienes lo hacen... Dejarse llevar por la intuición. Es nuestra verdadera inteligencia.
H-Mi Sr. Alberto Castrillo Ferrer, tengo que declarar que ha sido un honor, y toda una experiencia humana y teatral esta charla… He de admitir que he aprendido mucho de vos, y espero reencontraros pronto sobre las Tablas…
ACF- Huelga decir que el placer y el honor han sido míos. Recuerdos a sus compañeros, Othelo, Macbetch, Julieta, Romeo, Rosalinda, todos los Enriques... y especialmente al amigo Shylock, que le tengo mucho cariño.
H- Proclamo que mi naturaleza se inclina más hacia la sutil Porcia…
Cae el Telón, mientras resuena de fondo una carcajada, a dúo.
Ser o no ser. Una cómica tragedia les espera en el Teatro Fernán Gómez
Intérprete Alberto Castrillo-Ferrer Ayudante de dirección Rafael Blanca Diseño vestuario Marie-Laure Bénard Escenografía Stéfano Perocco/Manolo Pellicer Iluminación Alejandro Gallo Coreografías Blanca Carvajal Diseño Gráfico Manuel Vicente Traducción-adaptación Alberto Castrillo-Ferrer Texto y dirección Luca Franceschi Compañía de Teatro, Gato Negro
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LUIS MARIANO SÁNCHEZ LÓPEZ, UN ACTOR “A LA ESPERA” (Una entrevista de Sofía Basalo)
Pregunta: ¿Ser actor es una forma de vida?
Luis Mariano Sánchez López: Creo que sí, que es una forma de concebir la vida, es una profesión especial en el sentido de que la materia prima que utilizas para poder lograr hacer tuyo un personaje, a través de las palabras de un autor, eres tú, tú cara, tú voz y eso te hace sentir cosas, vivir cosas; por medio de la imaginación, que difícilmente puedes vivir en tu existencia, lo que un actor puede sentir con Hamlet, Segismundo, Michel, del hombre almohada etc. el actor no tiene nada más que unas palabras, que no son tuyas, y tu imaginación, y jugar como cuando éramos niños, que para mí también es muy importante, mantener vivo ese niño que me ayuda a la hora de la creación. También me gustaría dejar claro, porque a veces tengo la sensación, de que dedicarte al teatro no te hace ser ni mejor persona, que es, bajo mi punto de vista algo importantísimo en la vida, intentar ser la mejor persona posible sin dejar de ser tú, ni muchísimo menos eres más que el resto de la gente. Esto es un trabajo, que tú libremente has elegido, y que tienes que estar muy preparado para los momentos difíciles que tiene, que son muchos, y no permitir que los aplausos, ni el éxito momentáneo te lleve a creerte más, la concienciación de que eres una persona. Un ser humano con sus carencias y sus cosas buenas como todos, nos hace ser lo suficientemente humildes para afrontar el trabajo actoral, con la ayuda; creo que imprescindible, de tus compañeros y un director que no te coarte en la creación sino que sume lo que tú puedas ir aportando en el trabajo diario.
Pregunta: ¿Cuesta abrirse camino en el ámbito de la interpretación?
Luis Mariano Sánchez López: Buffff muchísimo yo llevo casi dos años sin trabajo, desde que terminé la gira de "El Hombre Almohada", he tenido varios trabajos más cercanos a la animación, que es trabajo y no pasa nada, que al trabajo actoral en si, después una figuración en el teatro Maestranza de Sevilla, y hace unas semanas me llamaron para la grabación de un episodio para el nuevo trabajo de Joaquín Reyes y compañía, con la productora Hillvalley. Y de pruebas un par para películas, y las audiciones para la Compañía Nacional de Teatro Clásico es todo lo que he tenido, así que sí, que tener cierta continuidad es muy difícil, también hay que ser consciente de la interinidad de este trabajo, la inestabilidad que tiene la interpretación. Desde que me dedico a esto siempre he escuchado que esto es una carrera de fondo y el que aguante llegará; a veces se te hace difícil porque aparecen tus miedos, porque tienes unas facturas que pagar, por lo menos es lo que me pasa a mí, pero hay algo en mi interior, llámalo vocecita, locura, amor, orgullo, pasión, como me decías en la pregunta anterior, una forma de vida; un poquito de todo tiene, que me hace seguir y para cualquier cosa que tengo la posibilidad de hacer lo intento disfrutar. Yo pensaba que iba a tener, por lo menos, más pruebas, después del éxito y el reconocimiento de "El Hombre Almohada" pero la realidad es otra y hay que aceptarla y seguir luchando, y si hace falta, como hacemos muchos, trabajar en otras cosas, bares, ventas, lo que sea, se hace, pero cualquiera de nosotros dejaríamos cualquier trabajo, que nos da cierta estabilidad, por participar en una obra de teatro, una serie, una película, con una frase, porque para ti esa es la frase más importante de tu carrera, porque es la única que tienes.
Pregunta: Viendo tu currículum, podemos darnos cuenta de la gran formación que posees, ¿Hasta qué punto es relevante el factor suerte a la hora de que alguien se fije en ti?
Luis Mariano Sánchez López: En la vida el factor suerte es primordial, sin ella difícilmente vas a tener posibilidades, luego también está que cuando tengas la suerte de que te den la oportunidad, des todo y desde la humildad y la permeabilidad dejes que las palabras del autor, su personaje y las indicaciones del director vayas dibujando en tu interior, para después plasmarlo ante un público, tú creación. Pero yo creo que la suerte hay que buscarla e intento ser fiel a este pensamiento y buscar esa suerte yendo a todos los castings que me llaman, siempre que pueda económicamente. Ahora mismo estoy como, desgraciadamente, muchísimos españoles, padeciendo esta crisis a la que nos ha llevado los bancos y los políticos, con su chupar de la teta del estado, con la corrupción como primer apellido del político, con un Senado que no hace nada y se mantiene, mientras que los recortes se hacen en los derechos de los trabajadores, donde se vende abaratar el despido como la solución para aumentar el trabajo, es indignante, y me es igual las siglas, en Andalucía lleva toda la vida el PSOE y existe el caso de los ERES, la permisividad que tuvo durante años de la Junta de Andalucía con Marbella y Jesús Gil y séquito, y para mí lo peor y que va en contra de la palabra democracia es que cuando el señor Chávez se fue para Madrid llamado por Zapatero se impuso a los andaluces un presidente no elegido por ellos, algo que es todo lo contrario a la palabra democracia y que demuestra que lo que importa es el sillón. Este bipartidismo que tenemos se va a cargar, si no se lo ha cargado ya la credibilidad del estado y después lo que está pasando con la monarquía y el poder judicial, me hace replantearme muchas cosas y sentir vergüenza de este país. Pero centrándonos en la pregunta la suerte es vital.
Pregunta: Creo que “El hombre almohada” ha sido un capítulo muy importante en tu carrera ¿verdad? ¿Cómo fue esa experiencia y qué ha significado para ti?
Luis Mariano Sánchez López: El hombre almohada significa todo en mi vida actoral, yo decidí ser actor con 34 años, fui a formarme a Sevilla, a la escuela Viento Sur, y luego en Escénica, la parte lectiva del Centro Andaluz, y cuando Isabel Montesinos, parte esencial de la compañía Teatro del Noctámbulo, me llamó para ir a Badajoz para hacer una prueba, tenía 36, cuando el 12 de octubre me dijeron que entraba en la compañía para hacer y ser un personaje del calibre de Michel, era un sueño, era increíble que me dieran esa oportunidad, desde ese momento intenté demostrar agradecimiento por la oportunidad y sobre todo profesionalidad, esto sí era algo que me preocupaba porque mi experiencia era poca y el personaje era muy complicado. Desde que entré en la compañía recuerdo que fue el 12 octubre, el estreno era el 4 de noviembre, quedaba muy poco y a partir de ese momento nos pusimos el mono de trabajo y con la ayuda de José Vicente Morión, mi hermano en la obra con Katurian, qué trabajo más descomunal el suyo, qué actorazo y qué maestro y hermano más enorme, y la dirección maravillosa de Denis Rafter, gracias maestro, fuimos dándole forma a Michel, yo hice una creación de personaje que gustó y a partir de ahí crecer, crecer y crecer. Fueron casi 4 años de gira, gira por Sevilla, un sentimiento increíble el poder actuar en mi tierra, gira por Extremadura, tierra maravillosa y que siempre llevaré en mi corazón, el Teatro Español, cuando José Vicente nos lo comunicó fue increíble, verte en los programas de mano, en las marquesinas, tantas críticas que hablaban muy bien de la función, premios al mejor obra, dirección, actor para José Vicente, el Circulo de Bellas Artes, Mallorca, Canarias, Salamanca, gira por Portugal... es que fue maravilloso, lo dicho, un sueño hecho realidad. Quiero dar las gracias a mis compañeros, mis amigos, mi familia teatral José Vicente Moirón, Gabriel Moreno, Kiko Magariños, Lourdes Gallardo, Isabel Montesinos y los técnicos Rubén y Ángel. Gracias por vuestra ayuda, enseñanzas y amistad. Se os echa de menos.
Pregunta: ¿Cuándo tuviste claro que querías dedicarte a la interpretación?
Luis Mariano Sánchez López: Pues la primera vez que me monté en un escenario tenía 29 años fue un curso que hizo un grupo aficionado que hay en Ronda, el "TES" donde viví 25 maravillosos años, y luego un grupo de amigos hicieron un grupo de teatro alternativo llamado El Laboratorio y con ellos estuve actuando por toda Málaga con una creación propia, Liber, Libera, Liberum, luego por motivos laborales volví a mi pueblo, Estepona, y empecé con el grupo municipal de teatro y con ellos ya hice varias funciones, y poco a poco me fue llamando más y más hasta que en 2004 decidí intentarlo, lo dejé todo, pedí el paro y me lancé sin paracaídas, me acuerdo que un curso con el maestro José Carlos Plaza, no me salía las palabras, me podía estar ante profesionales de ese nivel, poco a poco lo fui superando. Estos fueron mis inicios y me acuerdo de los compañeros de El Laboratorio, Kiko, Eva, David, Camino, Rocío y de farándula de Estepona: Luque, Miguel, Rafa, Rosario, Ana Fargas, Anita Yeye etc.
Pregunta: ¿Cómo estás percibiendo la incidencia de la crisis en el teatro, en el cine, en la interpretación, en general?
Luis Mariano Sánchez López: Al estar por desgracia alejado de la interpretación, hablo desde lo que puedo hablar con los compañeros y las sensaciones que da el Gobierno y parece que vienen duras, se habla de que las subvenciones van a menos, ya actualmente los ayuntamientos o no pagan directamente o tardan en pagar hasta años, con lo que hace peligrar a pequeñas compañías y ya se está hablando de que compañías de un recorrido importante tanbien lo están pasando mal, las noticias son preocupantes se habla de que series de calado y con un seguimiento muy importante peligran, en conclusión, negra, las compañías están intentando buscar soluciones diferentes a ver si dan con la tecla.
Pregunta: Te has formado con grandes maestros, como por ejemplo Emilio Gutiérrez Caba, Julieta Serrano o Cristina Rota, entre otros. ¿Cuál es la lección más importante que has aprendido de ellos?
Luis Mariano Sánchez López: Que tienes que buscar tu forma de palpitar la creación, eso de aprender para desaprender. Eso es lo que creo que es más importante. Indudablemente en los cursos aprendes pero donde más aprendes es un escenario. Y ser dúctil, permeable, adaptable a lo que te pide el autor y el director. Cristina trabaja el subtexto lo que las palabras no dicen, lo que hay detrás de lo que se dice, mientras que José Carlos Plaza busca esas emociones del personaje en el texto, en la palabra. Todo es importante.
Pregunta: Como andaluz, ¿Es difícil llegar a Madrid, teatralmente hablando?
Pregunta: ¿Qué le falta a tu comunidad autónoma, con respecto al teatro (si le falta algo)? ¿Qué diferencias encuentras en la forma de vivir y concebir la interpretación?
Luis Mariano Sánchez López: Yo en Andalucía trabajé poco, hay muchas compañías pequeñas que ellos se lo guisan y ellos se lo comen y existen muchísimas compañías así que tira de sus conocidos e intentan caminar de esta forma, o hacen cooperativas, las compañías más grandes, Atalaya, El Velador, etc. es tres cuarto de lo mismo, su grupo salen de los actores que sus cursos o por cercanía, y el CAT, Centro Andaluz de Teatro, sólo decir que ni la prueba he podido hacer. Yo, en cuanto a la forma de concebir la profesión, no encuentro muchas diferencias.
Pregunta: ¿Qué debería tener una propuesta para que respondieses: “No”?
Luis Mariano Sánchez López: Querida Sofía, ahora mismo a nada le diría un No rotundo; no tengo nada.
Pregunta: ¿Falta verdad sobre el escenario?
Luis Mariano Sánchez López: Bueno creo que hay bastante verdad, aunque a veces la técnica puede a la verdad del texto, personalmente los personajes que he hecho necesitaban mucha verdad, y también me exigirán la misma. Sí es verdad que escuché muchas veces lo de no engolar la voz en el escenario y los mismos que te decían eso lo hacen, de todos modos, como te comentaba antes, cada uno tiene una forma de interpretar y es lícito. Yo trabajo desde la verdad o es lo que intento, habría que preguntarle al público qué opina.
Pregunta: ¿A dónde te gustaría llegar, cuál es tu meta en la interpretación?
Luis Mariano Sánchez López: Vivir de ello, poder pagar, no malvivir, tener oportunidades y vivir de lo que amo.
Pregunta: ¿Cuáles son tus proyectos más cercanos?
Luis Mariano Sánchez López: Buffff!!!! Estoy preparando un monólogo pero no sé cuando lo podré montar, y cuál será su trayectoria, es más para quitarme el mono, y este viernes 24 de febrero voy a interpretar un texto de Lorca "La Nadadora Sumergida" para un espectáculo del grupo municipal de Estepona, "Farándula" que me dieron la oportunidad de poder participar. La mayoría de las oportunidades están por Madrid y quiero tirar para allá, pero como el pez que se muerde la cola, sin trabajo, de lo que sea, no puedo pagar y no puedo irme para allá. Ahora mismo no hay mucho más.
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ANA R. COSTA, COAUTORA DE EL MANUAL DE LA BUENA ESPOSA (Una entrevista de Sofía Basalo)
Pregunta: ¿Qué tal ha sido tu particular viaje hacia esos años, hacia la época de 1934 a 1977?
Ana R. Costa: Sobre todo ha sido una sorpresa; ver que todo eso que contaban y que habías oído a través de tu madre y tus abuelas, al documentarte, confirmar que era una verdad muy contundente y sobretodo después de hacer todo el trabajo de documentación, al ponerte a escribir y poner en boca de los personajes cosas bastantes terribles, ver que eso fue la realidad de las mujeres durante muchísimos años... Y también resulta sorprendente cómo pudieron ser tan sumisas... Y la suerte es que como el espectáculo es un recorrido cronológico a lo largo de todos los años que duró la sección femenina, al final la cosa cayó por su propio pie y la mujer se liberó, y en esas estamos todavía.
Pregunta: Comentas “verdades terribles”, “hechos que sorprenden”... Ante esto no sé si vuestra labor como autores es aún más destacada, al darle el tono de comedia que esta propuesta tiene, sin duda...
Ana R. Costa: Sí, el otro día lo comentábamos en la rueda de prensa que hubo previa a las previas, y nos sorprendíamos al preguntarnos cómo era que no se había tocado ese tema antes... Y lo decíamos, quizá es que necesitaba su tiempo... Lo que es la comedia que es tragedia más tiempo, quizá a esa tragedia que han vivido las mujeres durante tanto tiempo, lo que les faltaba era ese tiempo para poder hacer comedia de eso y poder tocar esos temas, en algunos casos como en el mío, que me tocó el tema de la sexualidad, que era muy represora hasta con ellas mismas... Eran reprimidas porque te enseñaban a ser así y reprimidas desde ti misma porque la iglesia, la sociedad, tu marido, tu madre... todo tu entorno era muy represor especialmente con la sexualidad...
Pregunta: Quizá, como bien dices, ha sido un descubrimiento y lo que más sorprende es la sumisión, la firme creencia en esos dogmas, el convencimiento ¿no? Porque aún hoy encontramos mujeres para las que “la liberación femenina” está ya siendo demasiada...
Ana R. Costa: Es que lo que pasaba es que tenían una estructura muy sólida, lo hemos visto en toda la documentación, no era una estructura que viniera del hombre, te venía a través de la mujer, cosa que convence todavía más... Porque la Sección Femenina estaba compuesta por unos grupos que se extendían por toda España, donde te convencían de que te estaban enseñando cosas muy buenas para ti y en parte lo eran... Porque si no sabes nada y te enseñan a leer, a escribir, a coser, a cocinar... Son cosas que dices: “Malas no son”... Lo que pasa es que eres la sombra de tu marido, tu marido es el que piensa, tú sólo hablas cuando él te deja... Pero dicho así ¿eh? O sea, era una cosa... Y lo curioso es que la mujer era feliz con ese papel... Luego estaba la cosa del desastre que fue la guerra y de la cantidad de muertos que hubo, entonces, claro, la mujer tenía ahí un papel reproductor importantísimo y sobretodo reproducir hijos que fueran continuadores de la raza, del espíritu de la dictadura... Y en ésas, la mujer tuvo como el papel ése de “vosotras sois las que vais a hacer la nueva España” y en esas estuvieron durante mucho tiempo.
Pregunta: Has comentado que nunca se había tocado en el teatro este tema. ¿Estimas que quizá no se sabe aún lo que pasaba, que se cree que todo eso es una especie de leyenda irreal o por lo menos algo que tenía lugar en la Edad Media y no hace más o menos cuarenta o cincuenta años...?
Ana R. Costa: Totalmente. Nosotras mismas hemos tenido esa sensación... En los ensayos no nos hemos podido reír más de que todo parece una caricatura... Incluso vino una chica muy jovencita, de veinte años, a uno de los primeros ensayos que hicimos con público y decía: “Pero tenéis que poner en el programa de mano que todo esto era verdad”... Porque ella no daba crédito... Porque es que es como muy sorprendente, lo vuelvo a decir... Pero así era, está claro.
Pregunta: ¿Cómo llega a ti la oportunidad de formar parte de la creación de este “manual”?
Ana R. Costa: Me llamaron de la productora, primero me propusieron ser ayudante de dirección, les dije que sí y luego me encargaron una de las historias y al final me encargaron otra... con lo que tengo dos textos. Uno de ellos es el prólogo con el que empieza la función; se situaría antes de la guerra, incluso. Se llama “Amiguitas” y son las tres niñas hablando de sus cosas y el segundo, “Deslices de flecha” que es el de la ginecóloga... Todos tienen su momento ¿eh?...
Pregunta: Uno de los que se me ha quedado grabado es el del consultorio radiofónico...
Ana R. Costa: Sí, ése es a mediados de los setenta, lo ha escrito Miguel del Arco y ése es el momento en el que la mujer comienza a decir “basta”, está entrando cultura de fuera, música de fuera, literatura... y se pregunta “¿Qué estamos haciendo aquí?... Tenemos que hacer algo porque nos estamos perdiendo muchas cosas... Y ya es el momento donde la mujer da un golpe sobre la mesa y dice “¡Hasta aquí!”... Pero hasta que llega este texto... hemos tenido un recorrido bastante... entre risas y lágrimas...
Pregunta: Acentuáis que no queréis juzgar, que no queréis entrar en si esa época fue mejor o peor... Puede ser que en casos como éste no hace falta juzgar, pues son los hechos mismos los que se ponen manifiesto...
Ana R. Costa: No juzgamos porque el punto de vista está en cada autor y el punto de vista en teatro quien lo tiene es el espectador; el espectador va a llegar allí, va a ver... Y que juzgue él... Con lo cual, nosotros tenemos ahí una serie de cosas, cada autor tiene su visión sobre el tema; porque repartimos temas y entonces, cada autor bajo su criterio, su gusto, su poética ha expuesto que le tocó, pero yo creo que aunque no hay un veredicto, sí que se expone desde un punto de vista que no deja de ser crítico filtrado por la comedia que siempre es muy agradecida, y que siempre suaviza las cosas, pero las cosas que están...
Pregunta: Sí es como escribe Yolanda García Serrano que decía Mark Twain: “La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: La risa”...
Ana R. Costa: Claro, yo creo que en este caso queda bastante claro, bastante patente.
Pregunta: Eres ayudante de dirección, guionista de televisión y cine, no es la primera vez que escribes para teatro...
Ana R. Costa: No, lo que pasa es que soy nueva en la ciudad... Me vine aquí (a Madrid) por cuestiones familiares y hace un año que estoy en Madrid, pero vengo de Barcelona y allí he estado trabajando en teatro muchos años, he escrito, he dirigido, he hecho alguna cosita para cine... Llevo tiempo en esto... Pero en Madrid sí es lo primero que hago.
Pregunta: ¿Has visto diferencias entre la forma de vivir el teatro en Madrid y en Barcelona?
Ana R. Costa: Sí, no es un tópico ¿eh? Yo creo que la diferencia está en que Barcelona tuvo una cuestión con el lenguaje, con el idioma... Y nace de otro sitio, la revolución teatral en Barcelona vino a partir del Teatre Lliure, que fue una especie de escuela, un sitio muy crítico con el régimen; el régimen fue también muy crítico con ellos, fue una especie de pelea donde eso hizo escuela para el teatro catalán; mientras que aquí se estaba todavía con la revista, todavía con lo que allí, visto desde allí, nos sonaba un poco un teatro (ahora me van a machacar) pero nos sonaba un poco a teatro casposo... Yo desde aquí también tengo que decir que todo influye, y que creo que ahora mismo está mejor el teatro en Madrid que en Barcelona... Porque tal como pasó en aquella época con el Lliure, creo que ha pasado aquí. Han salido grupos como Animalario, grupos muy independientes que han ido creciendo, que se han rebelado contra ese teatro casposo madrileño y que entonces, ahora tiene una voz propia, por eso han salido estos autores como Miguel del Arco, Alfredo Sanzol, Animalario, La Abadía... todo esto tiene un recorrido en contra de ese teatro madrileño entre comillas...
Pregunta: Teatro Burgués...
Ana R. Costa: Sí, que ahora mismo está muy interesante, en cambio en Cataluña, si me oyen me van a matar, pero me da igual, está un poco instalado en esa cosa cómoda... y entonces está mejor ahora en Madrid... En fin, lo hablé ayer con amigos catalanes, o sea que no es nada que diga yo sola...
Pregunta: Quizá Sanzol, Miguel del Arco, Animalario, han removido un poco el panorama, han hecho una pequeña revolución ¿no?
Ana R. Costa: Yo creo que sí, son voces muy particulares que han surgido de la necesidad también porque esto que hemos hecho, siempre lo comentamos con Quino y las actrices, no deja de ser que éramos un grupo de personas que estábamos en el paro, entonces esto a veces te lleva a inventarte a agudizar el ingenio y a decir “¿Qué falta, qué no se ha tocado, qué podemos hacer con poca gente, sin dinero?”... porque al final los de “La Zona” (la productora) han apostado por el proyecto pero al principio éramos gente que estábamos en el paro, con lo que te espabilas y parece que no pero agudizas el ingenio, las nuevas voces de Miguel del Arco y Sanzol son casos de lo mismo...
Pregunta: Al final va a ser verdad que la palabra “crisis” implica “oportunidad” y “renovación”...
Ana R. Costa: Yo creo que sí... Creo que ahí los grandes maestros son los argentinos que sigues yendo a Buenos Aires y no puedes creer la gran cantidad de teatro que hay y que actores que están por la mañana en televisión, están haciendo un “off off” de teatro maravillosísimo... Y creo que vamos a tener que ir por ahí para salir de ésta ¿eh?
Pregunta: Creo también que tenemos que cambiar la mentalidad no sé si del profesional del teatro pero sí del público que cree que ver teatro es ver un gran decorado, un montón de actores y si son televisivos mejor... No, teatro es un buen texto y un actor, con eso basta ¿no?
Ana R. Costa: Claro que sí... Eso está clarísimo, el hecho teatral es que haya alguien diciendo y alguien escuchando... ése es el hecho teatral... Todo lo demás son accesorios y si tienes dinero y tienes una buena producción, pues muy bien y si está bien hecho, pues mucho mejor, pero si no lo hay, con una buena palabra y un espectador para que lo oiga es suficiente, y en nuestro caso, hemos hecho las previas con el teatro lleno y la gente sale contentísima… pero que sepa todo el mundo, que esto nace de seis parados... O sea, que tiene que ser esperanzador para todo el mundo...
Pregunta: Aparte de ser una de las autoras de “El manual de la buena esposa” qué más tienes entre manos...
Ana R. Costa: Pues ahí estamos, escribiendo cosas, lo que pasa es que... Esta mañana hablábamos con Quino de todo el tiempo que llevamos con esto, que es un año y medio y entre medias... vamos haciendo otros proyectos, y en ésas estamos, pero ahora mismo no te puedo contestar así con una seguridad de fechas, de títulos... Sólo te digo que estamos en proyectos y que ojalá salga alguno pronto...
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HAMLET CHARLA CON PACO BEZERRA SOBRE SU AMOR POR EL TEATRO (Una entrevista de Titania)
HAMLET- Qué joven tan dubitativo… Mi señor Bezerra, vos que sois un hombre avezado en los trajines y entresijos de la vida teatral… ¿Cómo veis a este príncipe danés, creéis que su fama es merecida?
PACO BEZERRA- Un hombre que duda es siempre un hombre sabio y a tener en cuenta.
H- Vuestras palabras me conmueven mi señor, especialmente viniendo de un autor joven, pero acreditado, como vos…
Risas a dúo
H- Conocemos vuestra trayectoria como actor y autor… ¿no habéis pensado nunca, mi señor, en llevar a este joven príncipe a las Tablas?
PB- Como autor he pensado muchas veces en reescribir Hamlet, en hacer una adaptación, pero nunca me he puesto a ello. Se llamaría Telmah y sería Hamlet, pero al revés, contada al revés y con una chica como protagonista, que nace varón, pero que, poco a poco, se va convirtiendo en una mujer. La cosa es que como la obra está contada al revés, además de ir desde el final hasta el principio, todo comenzaría con Telmah, chica, y acabaría con Hamlet, chico. Una especie de Orlando de Virginia Woolf, que viaja hacia atrás en el tiempo y, además, cambia de sexo, pero en Dinamarca.
H- No sé si es una promesa o una amenaza… Tengo que reconocer, mi señor, que es un reto que me turba y cautiva, y que esperaré con zozobra…
Risas a dúo
H- Supongo, mi señor, que os sentís satisfecho de vuestro prestigio. Vuestra dramaturgia ha sido premiada, estudiada y alabada dentro y fuera de nuestras fronteras… Aún así, permitidme una pregunta indiscreta, ¿habéis sentido alguna vez envidia por William Shakespeare, habéis soñado con meteros en sus zapatos?
PB- No, nunca he sentido envidia hacia ningún autor, y menos de este señor del que me habla, aunque hay cosas que Shakespeare hace en sus obras que me chiflan. Por ejemplo, en Hamlet, y para no salirnos del tema, Shakespeare le da a su protagonista, al mismo Hamlet, la mayor cantidad de frases que jamás haya otorgado a ningún otro personaje, en cambio, de repente, lo hace desaparecer a mitad de la función durante más de 45 minutos. Por si fuera poco, cuando vuelve a aparecer, todo en Hamlet indica que ha pasado el tiempo, pero sólo parece haber pasado para él, que dice que se fue a estudiar no sé cuánto tiempo, pero el tiempo es como si no hubiese transcurrido para los demás personajes. ¿Errores injustificados o vanguardia? ¿Fallos o viajes en el tiempo? Mi teoría es que, en realidad, Shakespeare era una moderna.
H- Os confieso que lo descubrimos hace tiempo… pero nos agrada oírlo en la voz, de un autor del siglo XXI, que apostamos que pronto será un clásico…
Risas a dúo
H- Sabemos, mi señor, que es larga la lista de autores clásicos a los que os habéis acercado a lo largo de vuestros estudios y trabajos… Como muestra un botón: La escuela de la desobediencia, dramaturgia a partir de dos novelas dialogadas del siglo XVI y XVII, y que se estrenó el verano pasado en el Festival de Teatro Clásico de Cáceres… ¿Podemos conocer, mi señor, por qué esa pasión por los clásicos?
PB- Es que en Edipo Rey ya está todo. Es una maravilla, un hombre que busca a otro hombre sin saber que se está buscando a sí mismo. Es thriller puro, como si fuera una película de Hitchcock, quien, por cierto, también mata a su protagonista femenina casi al inicio de la historia…, creo que es en Vértigo, ¿o me equivoco? ¿Cómo se puede matar al protagonista casi al principio? Mi teoría es que, en realidad, Hitchcock también era una moderna.
H- Me sorprende descubrir que compartimos debilidades y pasiones… Y admito que me divierte que hablando de clásicos, mezclemos las recetas de los venerables maestros griegos… y del maestro del suspense…
Risas a dúo
H- Vivimos tiempos difíciles, de crisis financieras y humanas. ¿Creéis, mi señor, qué en estos momentos, es bueno que volvamos la vista hacia atrás, para aprender de nuestros clásicos?
PB- Los clásicos te enseñan que todo ya pasó mil veces, a no desesperar, a no creerte el centro del universo, y a comprobar que las formas cambian, pero que, en el fondo, la vida sigue igual.
H- Eso me suena… debo haberlo escuchado antes… mi duda es… dónde, y si lo había aprendido…
Risas a dúo
H- Ahora descubrimos un montaje sobre vuestro último trabajo: Grooming. Habéis confesado que os pudo la curiosidad, como a la Alicia (otro de mis personajes favoritos) de mi admirado Lewis, y que antes de daros cuenta de dónde estabais, ya os habíais precipitado por un agujero profundo y oscuro donde os sucederían cosas asombrosas y del que salir os sería complicado. Deduzco que habéis descubierto secretos del alma humana que os estremecen… ¿qué se van a encontrar los espectadores de este siglo XXI… se van a sentir escandalizados, horrorizados, o también reflejados?
PB- La gente ríe, hay carcajadas, está tensa en otros momentos, expectante de lo que va a suceder, y, finalmente, horrorizada. Mi padre, por momentos, cuando fue al estreno, se tapaba la cara, no quería ver. (Risas)… Disfruto mucho estando en el patio de butacas de Grooming, lo hago cada vez que puedo, para observar cómo reacciona el público. De hecho, casi no veo la obra, sólo miro a la gente. Siempre me dicen que por qué voy tanto de público a ver mis obras, yo contesto que no voy a ver la obra, que voy a ver al público, que eso también es parte de mi trabajo.
H- O sea que sois un mirón que mira a los que miran…
Risas a dúo
PB- Me refiero a observar las reacciones del público, las energías, dónde se producen los silencios, dónde la media sonrisa, dónde el horror, dónde la carcajada, en definitiva, contemplar al receptor, el destinatario final de mi trabajo.
H- Interesante y juicioso punto de mira… Escuchándoos, mi señor, me parece que este retrato sobre el ciberacoso sexual a menores, va más allá de esa historia inicial, y nos dibuja la enorme complejidad del ser humano, nos susurra sobre ciertos aspectos de nuestra propia naturaleza. Vos que los habéis observado de cerca, habladnos de los personajes…
PB- Son dos personas que, en cierta medida, nunca sabemos quiénes son, como, en realidad, aunque creamos lo contrario, nunca sabemos quién es nadie, aunque estemos casados con esa persona o sea un miembro de nuestra familia.
H- Tengo ese problema con mis parientes… Me cuesta imaginarlos en la intimidad…
Risas a dúo
H- Y al final de la obra, me pregunto, mi señor, cómo salen del teatro los espectadores… deprimidos, conmovidos, indignados, alertados…
PB- La gente acaba revuelta, o ésa es la palabra que más se usa a la salida, y, en general, cuesta hablar de la obra, como, en general, en la vida, nos cuesta hablar de nuestra sexualidad e instintos más bajos.
H- Una vez más, mi señor, tengo que convenir con vos… Padecemos la tendencia a mantenerlos ocultos, tapados…
Risas a dúo
H- Hemos tenido el placer de escuchar al propio M. Moliére, defender la comedia, porque creía que la risa abría a la vez la boca y la mente. Vos mi señor, ¿creéis que es más fácil que los mensajes, lleguen a través de la comedia? O vos os decantáis por los personajes atormentados, que tanto gustaban a mi padre William, como ambos sabemos bien… cuando se sumergía en las tragedias…
PB- (Risas)… Bueno, Moliére decía eso porque le venía bien, porque él escribía comedias, cuando, en realidad, lo que le hubiese gustado era escribir otra cosa, pero era lo que tenía que hacer. Yo no me decanto, me parece todo fenomenal, tampoco trabajo para nadie y puedo hacer lo que quiera, pero no me considero un autor ni de comedias, ni de tragedias, ni de nada. Escribo y me salen cosas, pero huyo de las formalidades, aunque las he estudiado todas y las tengo bastante presente… De hecho ahora trabajo en una obra con chinos, bueno, mejor dicho, con chinas. De momento se llama El señor Ye ama los dragones o La noche de las dracónidas
H- No puedo evitarlo, mi señor, pero en algunas cosas… me recordáis a mi padre…
Risas a dúo
H- Vuestro director, mi señor Gómez, dice con entusiasmo, que la obra nos habla de soledad, de deseo, de la culpa y del castigo. Una admiración que le impulsó a poner el texto sobre las Tablas… una experiencia que hasta ahora desconocíais… ¿Cómo os sentisteis cuando eligió vuestro texto?
PB- Me llamó una mañana de Reyes, era el 6 de enero de 2011, yo nunca había hablado con él, y me dijo que había leído tres obras mías, que le habían encantado las tres y que no sabía cuál de ellas montar. Es el mejor regalo de Reyes que me han hecho nunca. No sé si Gaspar, Melchor o Baltasar, pero, para mí, José Luis Gómez es un Rey Mago.
H- Bonito regalo de Reyes, un sueño hecho realidad… Lo que queráis mi señor… como en Noche de Reyes, de mi querido padre…
Risas a dúo
H- Conociéndoos a los dos, supongo que la colaboración durante estos meses hasta que el texto ha tomado cuerpo sobre el escenario, ha sido larga y minuciosa… Ahora que no nos oye el señor director, ¿podéis hablarnos de la colaboración con José Luis Gómez?
PB- Me ha tenido presente todo el rato, desde aquella mañana de Reyes hasta ayer mismo, ya transcurridas casi dos semanas de representaciones, que me llamó para ver cómo estaba y charlar conmigo. Mi relación con José Luis ha sido perfecta desde que lo conocí hace un año, hemos hablado de todo, hemos decidido, hemos apostado, he podido asistir a todos los ensayos que he creído conveniente, hemos dudado juntos, hemos pasado nervios, alegrías, euforia y decepciones, pero hemos trabajado… y Grooming es el resultado. Lo que puedo decir es que los dos estamos muy satisfechos, orgullosos y, sobre todo, felices.
H- Mi más ferviente enhorabuena, mi señor, pocos se sienten felices en estos días…
Risas a dúo
H- Gómez asegura que Grooming posee un lenguaje singular en la historia de la escritura dramática española, según sus palabras vos habláis, pese a vuestra juventud, con una clara voz propia. ¿Cómo habéis sentido esa voz al oírla por primera vez encarnada en Nausicaa y Antonio?
PB- Suena… y suena como una serpiente, que se va metiendo hacia el cerebro del espectador a través del oído, hasta que se queda dentro dormida, la serpiente, y, al final, se despierta y te muerde. Así suena.
H- Escalofriante metáfora, mi señor…
Risas a dúo
H- Gómez destaca la sencillez de la puesta en escena… Vos como padre de los personajes, cómo los veis sobre las Tablas…
PB- Es un sueño, un cuento tenebroso, la luz de Cornejo es mágica y la música de Luis Miguel Cobo sutil y desconcertante. Todo encaja y se convierte en una sola cosa, un espacio de ensueño, compacto e inquietante, que tiene que ver más con un espacio mental que con un lugar verdadero, un parque al aire libre, que no es un parque, sino una jaula, como nuestros deseos y nuestro propio cuerpo, del que, por más que queramos y lo intentemos, nunca podremos salir.
H- Me temo mi señor, que lo que me describís es más bien una pesadilla…
Risas a dúo
H- Vuestra habilidad por retratar a vuestros contemporáneos ha quedado probada… además conduciendo un vehículo pasado de moda en estos días: la poesía… Puesto que parecéis conocer el secreto, ahora que no nos oye nadie… ¿Cómo creéis que debe ser el teatro de este siglo XXI para llegar a su público?
PB- Eso mismo, poesía. Poesía, poesía y poesía. El hombre necesita comer, es cierto, y reír y todo lo que queramos, pero, sobre todo, necesita poesía, mucha poesía para vivir, a litros. En los colegios sólo deberían enseñar poesía.
H- Poesía eres… es tu teatro…
Risas a dúo
H- Hemos oído durante cientos de años, lamentos y quejas sobre las crisis o el maltrato que sufren el teatro y quienes en él viven, no siempre de él… ¿Queréis, mi señor, uniros al coro que llora, protesta, patalea, o propone soluciones…? ¿Cómo os sentís vos?
PB- Yo siempre hice esto como un juego. Digo como un juego porque escribía con muchas ganas, con necesidad, pero sabiendo que nadie me iba a pagar por lo que estaba escribiendo, y lo de representar… pues figúrese, si ahora es difícil porque mucha gente de la profesión me sigue viendo muy joven como para ser dramaturgo, imagínese cuando tenía 16 ó 17. Así que llevo como 18 años escribiendo teatro y hasta hace unos meses nunca había cobrado un céntimo por ello. Así que podría hacerlo, pero no me voy a quejar porque, por otro lado, y aunque sé que he trabajado mucho para conseguirlo, en el fondo me siento muy afortunado.
H- Es lo que hace siglos hemos bautizado como Amor al Arte…
Risas a dúo
H- A estas alturas de nuestra charla, queda claro vuestra pasión por el teatro… ¿qué es para vos este Arte, y cómo lo vivís en estos momentos, de vuestra carrera?
PB- Tengo muchas obras que escribir, muchas, y las tengo todas en la cabeza. Es en lo único que pienso a lo largo del día, desde que me levanto hasta que me acuesto. Me ayuden o no me ayuden, me apoyen o no, voy a hacerlo igual, tal y como he hecho siempre. Que me pagan por ello, perfecto, que no, pues vuelvo a estar como siempre y a intentarlo otra vez. La ilusión despierta el deseo y sólo la paciencia lo termina.
H- Insisto mi señor… Vuestro arrebato brota a borbotones por vuestra boca…
Risas a dúo
H- Antes de poner fin a esta charla, que nos ha convencido, a los ya entregados… para los que se resisten al teatro, a los clásicos, a los contemporáneos… podríais, mi señor, contagiar un poco de vuestro fervor por el teatro, para que se animen a descubrir Grooming…
PB- ¿Saben ustedes quién fue la primera mujer en llegar al espacio; a qué corresponden las siglas B.I.T.; cómo se llama la peña ultra del Sevilla Fútbol Club; que existe gente que sólo consigue excitarse sexualmente oliendo flores; que James Stewart y Cary Grant son la misma persona? Si hubieran visto Grooming ya conocerían las respuestas…
H- Nunca he probado lo de las flores… pero me confieso impaciente por conocer esas respuestas…
Risas a dúo
H- Mi señor Bezerra, tengo que reconocer que ha sido un honor, y toda una experiencia humana… esta charla… teatral… y aguardo inquieto a que nos reencontremos sobre las Tablas…
PB- ¿Sobre las tablas? ¿Qué pasa, no tiene twitter?
H.- Pardon?
PB.- No sé, o correo electrónico.
H- Me temo, mi señor, que no soy tan moderno…
PB.- Debería hacerse uno, twitter.com/#!/hamlet o soyelprincipededinamarca@hotmail.com, aunque seguro que alguien ya se las ha pillado. Si quiere se lo miro. Lo digo por seguir hablando de esto que le comenté de contar su historia, pero hacia atrás y con cambio de sexo....
H- Como digo os acepto el reto… ¿pero no creéis, mi señor, que mis miserias ya han sido long enough expuestas…? Os pregunto, ¿por qué exhibirse a los ojos y lenguas de todos?
PB.- ¿Por qué no? Podríamos chatear. Y vernos por la cam.
H.- Quizá estéis acertado, mi señor, no lo sé… tendré que pensarlo…
PB.- Siempre tan pensativo. Pensar está bien, y dudar, pero, un consejo, a veces no es necesario darle tantas vueltas a las cosas.
H- Acaso puedo cambiar mi naturaleza... me pregunto…
PB.- De acuerdo. Entonces, lo mejor será encontrarlo sobre las Tablas del teatro, como bien me ha dicho. Claro, le representan tanto... que para qué se va a hacer un twitter.
Cae el Telón mientras su carcajada a dúo se extiende y resuena por la red.
GROOMING Texto: Paco Bezerra Dirección y espacio escénico: J.L.Gómez Reparto: Nausicaa Bonnín y Antonio de la Torre
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