Para ir al BUSCADOR, pulsa en la imagen

 

NOTICIAS TEATRALES
Elaboradas por Salvador Enríquez
(Optimizado para monitor con resolución 1024 X 768 píxeles)

PORTADA

MADRID

EN BREVE

PRÓXIMAMENTE

LA TABLILLA

HERRAMIENTAS

EN PRIMERA LA SEGUNDA DE MADRID ENSEÑANZA LA CHÁCENA

AUTORES Y OBRAS

LA TERCERA DE MADRID

ÚLTIMA HORA DESDE LA PLATEA
DE BOLOS CONVOCATORIAS LIBROS Y REVISTAS NOS ESCRIBEN LOS LECTORES
MI CAMERINO   ¡A ESCENA! ARCHIVO DOCUMENTAL   TEXTOS TEATRALES
  ENTREVISTAS LAS AMÉRICAS  

 

SOMBRAS

de  Héctor Oliboni

Esta obra ha sido cedida por el autor para su difusión libre y gratuita, si bien quedan reservados todos los derechos de propiedad intelectual. El uso público de esta obra requiere el permiso del autor y a fin de recabar la correspondiente autorización se inserta al final del texto su dirección electrónica.

 

SOMBRAS

Teatro

De Héctor Oliboni

holiboni@ciudad.com.ar

“¿Porqué nos habla usted de París y no de América?.¿No tienen ustedes nada que contar? ¿No hay nada que observar en la tierra que han nacido”

de Ramiro de Maeztu a Manuel Ugarte                                            

 

ESCENA 1

 

 

 

(ARGENTINA. ZONA RURAL. MEDIADOS DE LA EPOCA DEL NOVENTA UN AMBIENTE SUGERIDO DONDE LA PINTURA ES EL ELEMENTO PRIMORDIAL. CABALLETES, PINCELES, POMOS, PALETAS Y TRAPOS ESTAN DISEMINADOS POR TODO EL ESPACIO. HAY UN LIENZO A MEDIO TERMINAR COLOCADO EN UN CABALLETE. ES UNA FIGURA DIFUSA LLENA DE COLOR. TAMBIEN HACIA ATRAS SE PUEDE VER UN ATAUD CERRADO, NEGRO Y  LUSTROSO. EN ESCENA ESTA ALICIA, DE UNOS 30 AÑOS. FRENTE AL CABALLETE. ESTA INMOVIL ESTUDIANDO LA PINTURA. MIRA HACIA ARRIBA COMO EVALUANDO LA LUZ QUE LLEGA DEL TECHO. ENTRA MARCELA, DE MAS O MENOS LA MISMA EDAD, VESTIDA ELEGANTEMENTE. MIRA CON DESAGRADO EL LUGAR. ESQUIVA LOS  OBJETOS QUE PUEDAN MANCHARLA. SE DETIENE EN UN COSTADO OBSERVANDO A ALICIA. ELLA LA PRESIENTE Y GIRA. PEQUEÑO SILENCIO. ALICIA VA HACIA UNA SILLA Y DE UN ATADO EXTRAE UN CIGARRILLO. LE SEÑALA A MARCELA CONVIDANDOLA. MARCELA NIEGA CON LA CABEZA. ALICIA ENCIENDE EL SUYO Y ENFRENTA A MARCELA ESPERANDO)

 

MARCELA:         Un poco sucio...¿no?

 

ALICIA:               Para mí está bien....Es cómodo.

 

MARCELA:         Si. Supongo.

 

(PAUSA)

 

ALICIA:               ¿A qué debo el honor?

 

MARCELA:         ¿Honor?

 

ALICIA:               Como casi nunca venís por aquí.

 

MARCELA:         No es....digamos...mi lugar favorito.

 

ALICIA:               Lo sé...¿Entonces?

 

MARCELA:         Quería hablar con vos.

 

ALICIA:               Extraño. Nunca lo hacés.

 

MARCELA:         No tenemos muchos temas en común.

 

ALICIA:               Es cierto.

 

((PAUSA INCOMODA)

 

ALICIA:               Te levantaste temprano.

 

MARCELA:         No podía dormir más. El silencio me....exaspera.

 

ALICIA:               ¿Raro no? A mi me calma.

 

MARCELA:         Si. Claro. A vos siempre te gustó.

 

(ALICIA LA MIRA)

 

ALICIA:               ¿Algún sentido especial atrás de eso?

 

MARCELA:         ¿De qué?

 

ALICIA:               Qué siempre me gustó.

 

MARCELA:         No. Nada. Siempre te gustó el silencio, el campo.....

 

ALICIA:               El campo está lleno de cosas. De sonidos, colores, climas.

 

MARCELA:         Me imagino que para vos si...A mi me deprime...Parece un

 

                             cementerio.

 

ALICIA:               ¿Y para qué venís?

 

MARCELA:         Porque...vos sabés porqué.

 

ALICIA:               No. Y me gustaría saberlo. Vos estás bárbara en la ciudad. Con los

 

                            ruidos, la falta de espacios, la gente apretujándose y corriendo para

 

                            todos lados.....No sé porqué venís.

 

MARCELA.         Teatros, cines, paseos, diversiones, shoppins, todo cerca de la mano.

 

ALICIA:               ¿Y entonces porqué...?

 

MARCELA:         Porque también es mío.

 

ALICIA:               ¿Qué cosa?

 

MARCELA:         No seas tonta. Nunca fuiste tonta.

 

ALICIA:               No. Aunque quisieron hacérmelo creer....

 

(MARCELA LA MIRA. PAUSA. ALICIA APAGA EL CIGARRILLO)

 

ALICIA:               Supongo que no habrás venido a hablarme de las ventajas de la

 

                            ciudad.

 

MARCELA:         No. Lo que pasa que siempre que empezamos a hablar salta eso...

 

ALICIA:               Cierto.

 

MARCELA:         Vos hablando del cielo, los caballos, las estrellas.....

 

ALICIA:               los grillos...los bichitos de luz...¿te acordás de los bichitos de luz?

 

MARCELA:         Me acuerdo...pero no me interesan.

 

ALICIA:               ¿Cómo podés haberte olvidado? Cuando a la noche los corríamos con

 

                            un vaso o un frasco de vidrio tratando de agarrarlos y meterlos

 

                             adentro. Y ver después como se prendían y apagaban. Antes te

 

                              gustaba!

 

MARCELA          Puede ser. Pero después crecí.

 

ALICIA:               Crecimos. Y a mi me quedaron las ganas. Aunque ahora no quiero

 

                            agarrarlos. Me siento en el pasto y me quedo quieta mirándolos.

 

                            Contra el  cielo y las estrellas.

 

MARCELA:         Volvemos a lo mismo. Al pasado.

 

ALICIA:               Estoy hablando de ahora. De esta noche. Yo tampoco pude dormir                    

 

                             muy bien .

 

MARCELA:         ¿No? ...¿Porqué?.

 

ALICIA:               Presentimientos.

 

(PAUSA)

 

MARCELA:         ¿Presentimientos?

 

ALICIA:               Aja.

 

MARCELA:         ¿De qué?

 

ALICIA:               No lo tengo muy claro todavía.

 

(NUEVA PAUSA. ALICIA SE COLOCA DE FORMA DE PODER EVALUAR LA PINTURA. MARCELA POR SU PARTE ESTUDIA EL LUGAR Y SUS OJOS SE DETIENEN EXTRAÑADOS EN EL ATAUD. ALICIA GIRA Y LA SORPRENDE EN  EL MOMENTO DEL IMPACTO)

 

ALICIA:               ¿Qué te pasa?

 

(MARCELA FIJA SU MIRADA EN ALICIA QUE PARECE DIVERTIDA)

 

MARCELA:         Nada. No me pasa nada.

 

ALICIA:               Sin embargo...parecés impresionada.

 

MARCELA:         Me llamó la atención el ataud.

 

(ALICIA MIRA EL CAJON. CAMINA Y SE SIENTA SOBRE EL)

 

ALICIA:               ¿Esto? Es por un estudio que quiero hacer. ¿Qué tiene de raro?

 

MARCELA:         Me imagino que nada. Debe ser muy común para una.... artista.

 

(PAUSA)

 

MARCELA:         Les gusta coquetar con lo prohibido.

 

ALICIA:               Puede ser.......(ACARICIANDO EL CAJON) Es hermoso....El

 

                             color.....la textura de la madera.....¿No? ...

 

MARCELA:         Sabés que no comparto tus gustos estéticos.

 

ALICIA:               No...(PAUSA) ¿Para qué viniste?

 

MARCELA:         Ya te lo dije. Para hablar.

 

ALICIA:               ¿Sobre qué?

 

(PAUSA. MARCELA SE ACERCA AL CUADRO)

 

MARCELA:         Sobre pintura no. Seguro.

 

ALICIA:               No. Nunca te interesó lo que yo hacía.

 

MARCELA:         Hubo muchos momentos que me interesó.

 

ALICIA:               No volvamos sobre lo mismo. Fue un juego. Ya te lo dije.

 

MARCELA:         Si. Claro. Para vos fue un juego. Para mi no.

 

ALICIA:               Seguís resentida.

 

MARCELA:         No. Pasó bastante tiempo.

 

(PAUSA)

 

ALICIA:               Entonces.....el motivo.

 

MARCELA:         El de siempre.

 

ALICIA:               Mi respuesta sigue siendo la misma.

 

MARCELA::        En la ciudad están las galerías, los museos....

 

ALICIA:               Cuando necesito algo voy...

 

MARCELA:         La situación es insostenible.

 

ALICIA:               ¿Para quién?

 

MARCELA:         Para todos.....Las deudas siguen creciendo.

 

(PAUSA. ALICIA SE AGITA. CAMINA DE UN LUGAR A OTRO. TOMA ALGUNA COSA DEL PISO Y LA ARROJA CON VIOLENCIA NUEVAMENTE. DESPUES SE ENFRENTA CON MARCELA)

 

ALICIA:               Marcela.....tiene solución. Lo sabés.

 

MARCELA:         No. Ya no.

 

ALICIA:               Si esperamos un tiempo...poco tiempo...la cosecha va a ser muy buena.

 

                            Todos lo aseguran.

 

MARCELA:         Ya lo dijiste varias veces.  Y aunque sea cierto no compensaría lo que

 

                            debemos.  Convencete que de esto no sabemos nada. Ni vos, ni yo.

 

(SE ESCUCHAN RELAMPAGOS. LA LUZ VA CAMBIANDO ANTE CADA UNO QUE SE PRODUCE. LAS MUJERES SE QUEDAN INMOVILES)

 

ALICIA:               Va a llover. Mirá qué hermoso. Cómo se iluminan las cosas. Qué

 

                            belleza!.

 

(SONIDOS MAS FUERTES. SE ESCUCHA UN RAYO QUE DESCARGA TODA SU FUERZA MUY CERCA. MARCELA ESTA ASUSTADA)

 

MARCELA:         Una tormenta. Por favor que no sea una tormenta. No lo soporto. No

 

                            soporto los rayos. Me quiero ir.

 

ALICIA:               ¿Ahora?. No te conviene. En campo abierto es más fácil que caiga un

 

                            rayo.

 

(UN NUEVO IMPACTO MUY FUERTE. MARCELA SE TAPA LOS OIDOS Y SE ACURRUCA CASI EN UN RINCON. ALICIA RIENDOSE PARECE EN TRANCE)

 

ALICIA:               Bien...bien, buen Dios. Bien. Cumple con tu deber de dar agua a mis

 

                            campos y luz a mis cuadros..

 

(SE ESCUCHAN RAFAGAS DE VIENTO Y AGUA. MARCELA CADA VEZ MAS ASUSTADA SE ACHICA  HASTA CASI PARECER UNA NENA)

 

ALICIA:               Bien. ¿Te das cuenta Marcela? Hasta llegó la lluvia que tanta falta nos

 

                            hacía.  Marcela, ¿me escuchás?

 

(BUSCA A MARCELA. CUANDO LA ENCUENTRA SE RIE ABIERTAMENTE. CAMINA HACIA ELLA Y LA ABRAZA. MARCELA SE COBIJA EN EL PECHO DE ALICIA)

 

ALICIA:               No tengas miedo hermanita. ¿Te acordás cuando  éramos muy

 

                            Chiquitas y cayó el rayo en el árbol de cerca de casa? Dios qué

 

                             hermoso! El  abuelo despertó a toda la familia para que viéramos el

 

                            espectáculo. Fue un orgasmo de colores. El cielo, el fuego, los

 

                            relámpagos, la lluvia. Qué belleza! Creo que ahí fue que quise

 

                            detener el tiempo. Y tenerlo siempre a mano para volver a verlo

 

                            cuando yo quisiera.

 

(CONTINUAN LA LLUVIA Y LOS RELAMPAGOS. MARCELA EMPIEZA A GEMIR MUY BAJITO. ALICIA LA ACARICIA)

 

ALICIA:               No tengas miedo. Yo estoy aquí. Vení, vení que te cuido. No tengas

 

                            miedo.

 

(LA ACERCA MAS A SU PECHO)

 

MARCELA:         Basta! Me quiero ir. Quiero que pare de llover. No lo soporto.

 

ALICIA:               Ya va a parar. Mientras tanto disfrutalo.

 

MARCELA:         (GRITANDO) No puedo. ¿No entendés? Me hace mal.

 

(PAUSA)

 

MARCELA:         Se puso muy oscuro. ¿Por favor no podemos prender las luces por lo

 

                            menos?

 

ALICIA:               Sería un sacrilegio. (PEQUEÑA PAUSA) Pero si vos querés.

 

MARCELA:         Si. Por favor!

 

(ALICIA SE LEVANTA Y VA HACIA UN COSTADO. INTENTA ENCENDER LAS LUCES)

 

ALICIA:               No va. Parece que se cortó.

 

MARCELA:         No es cierto!

 

ALICIA:               Yo no tengo nada que ver. Se cortó.¿Querés venir a comprobarlo?

 

(MARCELA DUDA. DESPUES SE INCORPORA Y COMIENZA A CAMINAR HACIA DONDE ESTA ALICIA. EN EL MEDIO UN TREMENDO RUIDO Y UN HAZ DE LUZ QUE RECORRE LA ESCENA LA DEJAN INMOVIL).

 

MARCELA:         Ali....

 

ALICIA:               Cuánto hace que no me llamabas así. Ali....Suena muy lindo.

 

MARCELA:         (GRITANDO) Alicia! Hacé algo.

 

(ALICIA SE ENFURECE. PARECE QUE VA A CONTESTAR PERO SE CALMA. VA HACIA MARCELA, LA TOMA DE LOS HOMBROS Y LA SIENTA EN UN COSTADO)

 

MARCELA:         ¿No está sucio?

 

ALICIA:               No sé. No me fijé.

 

(PAUSA. ALICA SE QUEDA AL LADO DE MARCELA MIENTRAS SE REPITEN LOS RELAMPAGOS Y LAS LUCES QUE PENETRAN POR EL TECHO)

 

MARCELA:         ¿No va a terminar nunca?

 

ALICIA:               Pronto. Es una tormenta de verano. ¿No querés decirme ahora lo que

 

                           viniste a charlar conmigo?

 

MARCELA:         No es el mejor momento.

 

ALICIA:               Para mí ideal. Estoy totalmente relajada y tranquila.

 

(MARCELA LA MIRA MIENTRAS LAS LUCES VAN RESTALLANDO EN EL ESPACIO ACOMPAÑANDO LOS SONIDOS DE LA TORMENTA)

 

ALICIA:               Dios.  Esperame un poco aquí Marcela. Voy a mirar algo.

 

(SE INCORPORA. MARCELA INQUIETA TRATA DE RETENERLA. ALICIA CON SUAVIDAD SE SUELTA Y VA HACIA EL CUADRO. EN UN IMPULSO TOMA UN PINCEL, Y COMIENZA A TRAZAR LINEAS SOBRE LA TELA. MARCELA LA OBSERVA ATONITA Y ASUSTADA. UN VIOLENTISIMO Y ULTIMO RAYO BARRE EL LUGAR. MARCELA GRITA. MIENTRAS UNA INTENSA LLUVIA TAPA LOS OTROS SONIDOS, MARCELA SE ACERCA A ALICIA QUE CONTINUA CON SU TRABAJO HASTA QUE PAULATINAMENTE TANTO LA LLUVIA COMO LOS MOVIMIENTOS DEL PINCEL SE VAN ESPACIANDO)

 

MARCELA:         ¿Va a parar? Dios quiera que pare. No aguanto más                           

 

ALICIA:               No te preocupes. Ya pasó. Dentro de un ratito podés salir y volver a la

 

                            casa.

 

(MARCELA MIRA HACIA ARRIBA. SE INCORPORA CON LENTITUD. SE MIRA LA ROPA PARA ENCONTRAR LAS POSIBLES MANCHAS. DESOLADA SE SACUDE CON LAS MANOS)

 

MARCELA:         Se manchó. Mirá....se manchó. Lugar de mierda!

 

ALICIA:               ¿A qué te referís?

 

MARCELA:         A todo. A la casa, al campo, a este lugar donde te enterrás a pintar.

 

                            A todo. Estoy harta. Quiero terminar con todo esto. Quiero liquidarlo.

 

                            No verlo nunca más.

 

(DESPUES DEL ATAQUE SE VA CALMANDO. MIRA A ALICIA)

 

MARCELA:         Eso quería decirte.

 

ALICIA:               ¿Querés liquidarlo? Venderlo...¿todo?

 

MARCELA:         Si!

 

(ALICIA SE ACERCA Y SE PLANTA DELANTE DE ELLA)

 

ALICIA:               Es del abuelo!

 

MARCELA:         Se murió. El abuelo se murió. Lo mismo que papá y mamá. Se

 

                            murieron. Y ahora quedamos nosotras.

 

ALICIA:               ¿No te da pena?

 

MARCELA:         Ninguna. No quiero más problemas, ni deudas, ni tormentas, ni

 

                            lluvias, ni  nada más. No quiero mantener más a gente que nos está

 

                            chupando los últimos pesos que nos quedan.

 

ALICIA:               Muchos estuvieron con el abuelo desde siempre. ¿Dónde se van a ir?

 

MARCELA:         No me interesa. No me voy a quedar sin nada por culpa de ellos. Cada

 

                            uno que se arregle como pueda. Yo quiero mi parte! Ya bastante tuve

 

                            que perder durante años porque vos sos una cabeza dura. Si

 

                            hubiéramos  vendido en el momento que yo quería, ahora estaríamos

 

                            mucho mejor.

 

ALICIA:               En una de esas sí.

 

MARCELA:         Seguro que sí. Seguro que sí. Por tu culpa perdimos millones pagando

 

                            sueldos que no sirvieron para nada, pagando impuestos que no

 

                             sirvieron para nada. Se acabó. Esta vez se acabó.

 

(PAUSA)

 

ALICIA:               ¿Y qué pensás hacer?

 

(MARCELA SE CONTIENE. SE DA CUENTA QUE SE DEJO GANAR POR EL ENOJO E INTENTA CALMARSE)

 

MARCELA:         Pienso que......no podés negar que si seguimos así lo vamos a perder

 

                             todo Alicia. De aquí en adelante van a ser todas pérdidas. No

 

                              podemos seguir. No me lo podés negar Ali.

 

(ALICIA LA MIRA CON SORPRESA. GIRA Y VA HACIA OTRO SECTOR. PAUSA. ALICIA GIRA Y LA ENFRENTA)

 

ALICIA:               Nuestros padres no lo hubieran querido.

 

MARCELA:         ¿Cómo podés saberlo? ¿Cómo podés adivinar lo que ellos hubieran

 

                            hecho en esta época? Las cosas cambiaron. No es lo mismo que

 

                             cuando el abuelo construyó la estancia.  El mundo cambió, la gente

 

                             cambió. Todo cambió!

 

(PAUSA)

 

ALICIA:               Yo sólo entiendo que si vendemos todo....nos vamos a sentir muy mal.

 

MARCELA:         Y yo me siento mal ahora viendo como se pierde todo lo que el abuelo

 

                             y nuestros padres lucharon para crear. ¿Para qué? Para que vos pierdas

 

                             el tiempo pintando estupideces aquí mientras delirás con el sol y la

 

                             lluvia y.....los bichitos de luz. Por favor! Ese tiempo ya pasó. El

 

                             mundo está en otra cosa Alicia.

 

(SE DA CUENTA DE LO QUE DIJO Y REACCIONA)

 

                            Peroname. No quise decir.....

 

ALICIA:               Está bien. Es bueno saber lo que pensás de mi.

 

MARCELA:         Alicia no te portes como una nena. Fue un ataque de rabia.

 

ALICIA:               Si  claro.

 

(PAUSA. SE MIRAN)

 

ALICIA:               Suponiendo que yo me mantenga en la negativa, ¿qué pensás hacer?

 

(MARCELA GIRA Y LA ENFRENTA. SU GESTO ES DURO. TRATA DE SUAVIZARLO PERO NO TIENE DEMASIADA SUERTE)

 

MARCELA:         No creo que...seas tan cabeza dura

 

ALIICIA:             ¿Y entonces?

 

MARCELA:         Pensalo Alicia. Está por llegar alguien de Buenos Aires para...charlar

 

                            con vos y hacerte conocer qué tan mal están las cosas.

 

(PAUSA. ALICIA LA MIRA)

 

ALICIA:               ¿Alguien de Buenos Aires? ¿Quién? ¿Lo conozco?

 

MARCELA:         Si.

 

ALICIA?              ¿Quién?

 

(SILENCIO. MARCELA LA MIRA)

 

ALICIA:               ¿Quién Marcela?

 

MARCELA:         Ya debería estar aqui. Supongo que la tormenta lo retrasó. (PAUSA)

 

                            Augusto.

 

(LA CARA DE ALICIA REFLEJA PRIMERO SORPRESA Y DESPUES DOLOR.)

 

ALICIA:               Augusto! No puede ser!

 

MARCELA:         Alicia escuchame....

 

ALICIA:               No te escucho nada. Sos....!¿Y pensás convencerme así? ¿Llamando a

 

                            Augusto? ¿Nada menos que a a él? No...te juro que nunca pensé que

 

                           fueras tan.......no puedo ni siquiera decir la palabra que te corresponde..

 

MARCELA:         Ali..

 

ALICIA:               No quiero oir eso de tu boca. Eso tiene que ver con el afecto, con el

 

                            amor, con la familia. Y vos acabás de traicionarme por segunda vez

 

                            .......de una manera tan terrible, tan....

 

(ALICIA NO PUEDE CONTINUAR. TIENE COMO UN ATAQUE DE FURIA Y LLANTO AL MISMO TIEMPO. MARCELA SE ACERCA PARA TOCARLA PERO ES RECHAZADA CON VIOLENCIA. LAS DOS SE QUEDAN SEPARADAS EN SILENCIO. DESPUES DE UN RATO ALICIA LOGRA CALMARSE Y SE ENFRENTA CON SU HERMANA)

 

ALICIA:               No sé porqué pude pensar que podrías actuar de otra forma. Si no

 

                            hiciste nada para evitar que me encerraran.

 

MARCELA:         No es cierto. Intenté...

 

ALICIA:               Te pusiste al lado de Augusto para que me declararan loca. Claro!

 

                            Ahora lo entiendo! ¿Es un plan de los dos para quedarse con todo no?

 

MARCELA:         No es así Alicia. No te sientas perseguida. No hay fantasmas en esto.

 

                            Es la....salida a una situación insostenible. Y lo llamé a Augusto

 

                            porque todavía es tu marido. ¿No es cierto? ¿Es cierto o no Alicia? El

 

                            tiene que intervenir en esto. Legalmente tiene que intervenir. Aunque

 

                             no nos guste.

 

ALICIA:               Dejate de mentir por lo menos. Te encanta que Augusto vuelva y trate

 

                                   de enfermarme de nuevo. Así tendrías las manos libres para hacer lo

 

                            que se te ocurra . ¿O tengo que decir lo que se les ocurra?

 

MARCELA:         ¿Qué estupideces estás diciendo?. ¿Cómo podés pensar eso?.

 

ALICIA:               Porque es lo que me pasó cuando me encerraron.(PAUSA) ¿Ya se

 

                            acostaron?

 

MARCELA:         Alicia! Basta. Estás otra vez inventando, fabulando.

 

ALICIA:               Ah...¿No es verdad?

 

MARCELA:         No.

 

ALICIA:               Te vi varias veces mirándolo. ¿Te atraía mucho no? ¿O tengo que

 

                            decir te atrae?

 

MARCELA:         No. Estás loca Alicia!

 

(PAUSA VIOLENTA. MARCELA CORTA LA FRASE QUE SE LE ESCAPO)

 

MARCELA:         Perdoname. 

 

ALICIA:               ¿Hay que tener cuidado de no herirme no? Hay que cuidar a la loquita

 

                            para que no vuelva a enfermarse.

 

MARCELA:         No dije eso.

 

ALICIA:               Pero lo pensás. Por eso no hiciste nada cuando Augusto me hizo

 

                             encerrar.

 

(PAUSA)

 

ALICIA:               El que calla otorga hermanita.

 

MARCELA:         Sólo hice lo que me pareció lo mejor para vos. Los médicos  lo

 

                             sugirieron. Yo no sé nada de eso. Traté de hacer lo mejor para vos..

 

ALICIA:               ¿Para mí? ¿Internarme un año? ¿Separarme de todo lo que amaba?

 

                            ¿Eso  fue lo mejor para mi?

 

MARCELA:         Es lo que aconsejaron los médicos Alicia. Si no lo hacía tu estado

 

                             podía agravarse. Eso dijeron.

 

(ALICIA LA MIRA FIJAMENTE UN LARGO RATO. MARCELA HACE LO MISMO)

 

ALICIA:               Tengo que creerte Marcela. Si no, no entendería como podés ser mi

 

                            hermana. Ni la nieta del abuelo.

 

MARCELA:         Siempre nombrás al abuelo. Y poco a papá.

 

ALICIA:               ¿Y eso te molesta?

 

MARCELA:         No. Me extraña.

 

ALICIA:               No es extraño. El abuelo estuvo mucho más a mi lado que papá y

 

                            mamá.  Ellos estaban en la ciudad. Y yo pasé mucho tiempo aquí.

 

                            (PAUSA) Por eso me cuesta mucho regalarlo.

 

MARCELA:         No lo vamos a regalar. Lo vamos a cambiar. Nos va a servir para vivir

 

                            mejor.

 

ALICIA:               Quizá vos. Pero toda la gente que trabaja acá. Y yo. ¿Dónde voy a

 

                             poder pintar si no es en este lugar?

 

MARCELA:         Hay millones de lugares en el mundo.

 

ALICIA:               Si. Pero este es el mío.

 

MARCELA:         No querés razonar Alicia.

 

ALICIA: